Tegucigalpa, Honduras.  Honduras anhela retornar a la Organización de Estados Americanos (OEA) de la misma forma en que salió: por votación unánime.

Ese es el deseo de representantes del gobierno luego de que analizaron el acercamiento que tuvieron los presidentes de Honduras, Venezuela y Colombia, Porfirio Lobo, Hugo Chávez y Manuel Santos, el pasado fin de semana. Para muchos este encuentro abre el camino a Honduras para que, después de casi 21 meses de suspensión, retorne al seno de ese órgano.

Chávez y Santos anunciaron que trabajarían en la elaboración de un documento que permita la reincorporación de Honduras.

El país fue separado del organismo el 4 de julio de 2009, luego que Manuel Zelaya perdiera el poder al intentar derogar la constitución. El canciller Mario Canahuati contó a El Heraldo la semana del 4 de abril que el gobierno de Lobo aspiraría a una reincorporación por votación unánime. "Los esfuerzos que se están haciendo van orientados para que al final el retorno de Honduras a la OEA sea por consenso", dijo.

Sin embargo, eso no implica que ese camino, el obtener todos los votos de los países miembros, es el único por el que puede llegarse al reintegro de Honduras.

Los países de la Unasur, igual que Chávez, piden a cambio del reconocimiento que se suspendan los juicios por corrupción incoados en contra del ex presidente Zelaya.

Chávez, Alba y Petrocaribe. De acuerdo con el artículo 9, inciso f de la Carta Democrática de la OEA, Honduras necesita dos tercios de los votos para ser reincorporada, o sea 22 de los 33 estados miembros.

El inciso dice así: "f) La Asamblea General podrá levantar la suspensión por decisión adoptada con la aprobación de dos tercios de los estados miembros".

Es aquí donde el gobierno le atribuye importancia al diálogo de Lobo Sosa con Chávez, pues se podría obtener el apoyo que hace falta. Sin embargo, hay quiénes han sugerido que se deben tomar ciertas precauciones.

El apoyo podría venir del Caribe. Chávez ejerce cierto control en países de esa región, pues forman parte de la iniciativa de Petrocaribe. La última declaración de Petrocaribe la firmaron: Granada, Belice, Cuba, Dominica, Haití, Nicaragua, San Vicente y Granadinas, Jamaica, Surinam y Venezuela. De estos, solo Belice ha ofrecido su respaldo a Honduras.

Por otro lado, países como Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador y Paraguay, entre los más importantes miembros de Unasur, tampoco reconocen al gobierno de Lobo Sosa y votarían en contra del reintegro de Honduras a la OEA. 

El gobierno estima que Chávez podría ser la llave para abrir ese candado que impide el ingreso de Honduras a la OEA. En Ecuador y Bolivia, Chávez ejerce cierto dominio, pues son miembros de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba). 

Los países de la Unasur, igual que Chávez, piden a cambio del reconocimiento que se suspendan los juicios por corrupción incoados en contra del ex presidente Zelaya. En la reunión entre Lobo Sosa y Chávez, el presidente hondureño reiteró que ha hecho acciones para que se anulen esos juicios. Mario Barahona, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso Nacional, estimó que el anuncio de Chávez de trabajar junto a Colombia en un documento para el reingreso de Honduras a la OEA, es una prueba que se están haciendo las cosas bien.

Para Barahona, Honduras tiene todo el escenario para retornar a la OEA por una votación unánime. Durante los últimos 20 meses Honduras no logró juntar el apoyo necesario, aunque este acercamiento tampoco ha garantizado nada aún, consideran algunos sectores.

El secretario de la OEA, José Miguel Insulza, reconoció que Honduras no contaba con los votos suficientes. Hace un par de meses Insulza estimó que hacían falta dos o tres países, quizá más, para alcanzar los dos tercios requeridos para el reintegro.