Tegucigalpa, Honduras. La falta de acceso al agua potable que afecta a más de 800 mil residentes de la capital de Honduras es el principal tema de discusión del foro del Frente Ciudadano por el Agua, instalado este miércoles en Tegucigalpa.

Alcaldes de los municipios de Francisco Morazán, empresarios, funcionarios del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Sanaa), así como autoridades de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) y ciudadanos interesados en la descentralización del agua, se reúnen este miércoles en la ciudad para retomar la discusión de la municipalización del agua, programada para 2013.

El vicealcalde de Tegucigalpa, Juan Diego Zelaya, destacó que el acceso al agua potable para la población capitalina sigue siendo el problema número uno para las autoridades edilicias, pues "sin agua no hay empleo, no hay construcción y no hay desarrollo".

Zelaya afirmó que el debate debe centrarse en los temas fundamentales que deben solucionarse con el traspaso del servicio a la municipalidad y estos son: la cobertura, la continuidad de los servicios y la calidad de agua para todos a precios justos.

Aunque el gobierno de Honduras anunció la realización de estudios de factibilidad de Guacerique II, el vicealcalde estima que además de la construcción de una nueva represa, es necesaria una nueva cultura de protección de cuencas y eficientar los programas de abastecimiento para el traspaso que fue pospuesto por la crisis política y reprogramado para efectuarse en dos años.

El funcionario comentó la eficacia de modelos como el de San Pedro Sula, la segunda ciudad más importante de Honduras, donde el servicio de agua potable es manejado por el municipio y otros sectores como la empresa privada.

Por su parte, el diputado y ex alcalde de Puerto Cortés, Marlon Lara, estima que una empresa de capital mixto puede ser una solución para operar el sistema, además de otras alternativas como la construcción de una represa.

"El punto de partida es que la alcaldía asuma la responsabilidad", expresó Lara.

Tegucigalpa y Comayagüela, ciudades gemelas que conforman la capital de Honduras, sufren en verano de un riguroso programa de racionamientos, debido a los bajos niveles que presentan las represas Concepción y Los Laureles durante ese período.

Sin embargo, para los pobladores de algunas colonias marginales de la ciudad, el agua es un lujo que es apenas accesible cada quince días.