Tegucigalpa. La Comisión Especial hondureña que estudia las reformas políticas a la Constitución eliminó todas las restricciones que impiden llevar a la práctica las figuras del plebiscito y del referéndum, incluyendo el polémico párrafo que prohibía tocar los artículos pétreos, según fuentes consultadas por El Heraldo.

Esto significa que en el futuro podrán utilizarse estas figuras para preguntar al pueblo si está o no de acuerdo en que la Constitución siga conservando los artículos pétreos que tienen que ver con la forma de gobierno, la reelección presidencial y el período presidencial.

Hace año y medio constituyó delito solo hablar de estos temas, y ahora son parte del debate que tendrá su momento cúspide este miércoles cuando el Congreso Nacional conozca el proyecto que ya tiene redactado la Comisión.

El presidente de la Comisión Electoral y miembro de la Comisión Especial, Javier Menocal, informó que las diferencias que en su momento tuvieron los miembros de la Comisión finalmente fueron superadas y por eso se presentará una propuesta unánime en la sesión del miércoles.

"Hay una total coincidencia en todos los temas, en todos los renglones generales que contiene el proyecto de decreto", expresó Menocal, de filiación nacionalista.

El artículo cinco y el párrafo eliminado. La Comisión basó su estudio en el artículo cinco constitucional que contiene las figuras de participación ciudadana aprobadas en 2003 y ratificadas constitucionalmente en 2004.

La crisis política sin precedentes que se originó tras los sucesos del 28 de junio de 2009, hizo reflexionar a la clase política sobre la necesidad de flexibilizar los requisitos para volver realizables el plebiscito y el referéndum y de esta forma fortalecer la democracia. El referéndum se utilizará para hacer consultas sobre una ley ordinaria y el plebiscito sobre aspectos constitucionales, legislativos o administrativos.

El artículo cinco contiene un párrafo que prohíbe el uso de estos instrumentos para modificar los artículos pétreos. Algunos miembros de la Comisión consideraban que ese párrafo debía conservarse, pero otros sugerían la eliminación bajo el entendido de que el pueblo es el soberano y no se le pueden poner condiciones al momento de hacerle alguna consulta. Al final ese párrafo quedó suprimido, informó el diputado udeísta, Marvin Ponce.

"No serán objeto de referéndum o plebiscito los proyectos orientados a reformar el artículo 374 de esta Constitución", decía el párrafo excluido. El 374 es aquel que prohíbe las reformas, "en ningún caso", de los artículos (pétreos) que tienen que ver con la forma de gobierno, el territorio nacional, el período presidencial y "la prohibición para ser nuevamente Presidente de la República".

Este tema ha sido el centro de la polémica que tuvo su momento crucial cuando el presidente Lobo Sosa se pronunció a favor de la reelección presidencial pero de forma alterna, que no lo incluya a él para evitar suspicacias.

Al expresar Lobo Sosa que "si el pueblo quiere reelegir a alguien, que lo haga" y luego sugerir que "lo que se debe hacer para el siguiente período y no para este (alternar)", en el fondo está de acuerdo en que se reformen los pétreos. La única forma de aprobar una reelección es reformando el artículo 374.

Sin embargo, será el pleno del Congreso el que tomará la última palabra respecto a este polémico caso.

El 51% y el 2%. La Comisión también decidió reducir a la mitad el número de firmas requeridas para darle carácter de "obligatorio cumplimiento" al resultado de las consultas. Actualmente, se necesita de una participación de 51% "de los ciudadanos inscritos en el Censo Nacional Electoral (4,7 millones) al momento de practicarse la consulta" que representan 2,4 millones o sea cien mil más que la gente que acudió a las urnas el 29 de noviembre (2,3 millones).

El Heraldo confirmó que se conserva el 51% de participación pero ya no en base al censo, sino al último resultado acumulado de la elección presidencial que en el caso más reciente fue de 2,3 millones, cuyo 51% sería 1,1 millones. Esto significa una rebaja de firmas por el orden de 1,2 millones.

También se modifica el porcentaje de ciudadanos requerido para solicitar un referéndum o un plebiscito. Por ahora, se establece que "por iniciativa de por lo menos diez diputados del Congreso Nacional, del Presidente de la República en Consejo de Secretarios de Estado o del seis por ciento de los ciudadanos inscritos en el Censo Nacional Electoral, el Congreso Nacional conocerá y discutirá dichas peticiones". El seis por ciento de los ciudadanos inscritos en el actual censo supera las 276 mil firmas.

La Comisión reduce ese requisito al dos por ciento, siempre en base al censo, lo cual significa que solo se necesitarían 94 mil firmas para pedir el uso de los instrumentos de consulta.

La mayoría calificada. El otro requisito flexibilizado es el que exige la mayoría calificada para aprobar una petición para la convocatoria a una consulta. Las fuentes consultadas por El Heraldo confirmaron que en el proyecto de reformas se mantiene la mayoría calificada (dos tercios) solo para asuntos meramente constitucionales.

Cuando la solicitud sea para temas no constitucionales solo se necesitará la mayoría simple para impulsar una solicitud de consulta.

La nueva figura. La reforma constitucional que se discutirá este miércoles incluye una nueva forma de participación: la iniciativa ciudadana. Para ello se reformará el artículo 213 agregando al ciudadano en la lista de quienes tienen iniciativa de ley que por es exclusiva de los diputados, del presidente de la República a través de sus secretarios de Estado, la Corte Suprema de Justicia y el Tribunal Supremo Electoral.

El diputado Javier Menocal dijo que serán suficientes cinco mil firmas para presentar un proyecto de ley. "Es una nueva figura, un nuevo instrumento, una figura novedosa en Honduras pero común en Latinoamérica", afirmó Menocal.

A través de esta nueva figura los ciudadanos podrán mandar desde el interior cualquier iniciativa de ley que los diputados no han hecho ni harán porque probablemente tienen otros intereses, lo que no es extraño en Honduras.

Aquí se centró el debate la semana anterior, cuando algunos diputados miembros de la Comisión Especial se resistían a "ceder" poder a la ciudadanía porque con ello se le estaría quitando protagonismo a los congresistas.

El ambiente es acogedor en el Congreso. Todo parece indicar que las reformas constitucionales serán aprobadas con una votación más allá de la necesitada. Algunos diputados que han expresado su desacuerdo con la reforma al final podrán apoyarla para no quedar mal ante la opinión pública. Este lunes, la Comisión tendrá una última reunión.