Tegucigalpa, Honduras. Los estudiantes de institutos públicos de la capital de Honduras saldrán nuevamente a las calles para exigir que el Congreso Nacional pare las reformas propuestas a la Ley General de Educación.

Previendo actos vandálicos como los protagonizados este jueves por varios jóvenes en el bulevar Centroamérica de la capital hondureña, un contingente policial se apostó desde tempranas horas en el bulevar Morazán de Tegucigalpa.

El gobierno de Honduras anunció el inicio de los diálogos el lunes, con el objetivo de incorporar a todos los sectores involucrados en la educación, como maestros, jóvenes, y padres de familia.

Sin embargo, dirigentes estudiantiles reclamaron ayer que las autoridades aún no les han girado invitaciones para participar en la mesa de concertación, que será instalada en Casa Presidencial y volvieron a tomarse los centros.

Por varias semanas, al menos 50 centros de educación reportaron tomas estudiantiles en toda Honduras, por lo que la Secretaría de Educación coordinó con la Policía Nacional los desalojos de las instituciones y llamó a docentes y alumnos a reincorporarse a clases.

Pese a los desalojos, la anarquía retornó cuando pequeños grupos de estudiantes volvieron a tomarse algunos colegios en la capital hondureña, dejando sin clases a miles de jóvenes.

Las medidas de presión, adviertieron los estudiantes, se extenderán hasta que el Congreso Nacional elimine el proyecto de reformas que a su criterio están encaminadas a privatizar la educación pública.