Los maestros volvieron a las calles este jueves, para reclamar al gobierno de Honduras la derogación del decreto de emergencia en el sistema educativo público.

Miembros de las organizaciones magisteriales marcharon desde el bulevar Centroamérica de la capital de Honduras hasta Casa Presidencial, bajo la supervisión de elementos de la Policía Nacional y del comando especial Cobra, con el objetivo de prevenir nuevos disturbios y daños a la propiedad privada.

El paso frente a la sede del gobierno hondureño fue cerrado por seguridad, lo que provocó tráfico lento en el bulevar Juan Pablo II. Alrededor de las 10:30 AM se iniciaron los disturbios, provocados por jóvenes que acompañaban la protesta.

Los muchachos, aún no identificados, lanzaron piedras y mables contra la patrulla registro MI-101 y atacaron a los agentes policiales, que procedieron a detenerlos.

Al menos 13 personas fueron capturadas en la violenta protesta.

Presentación de recurso de incontitucionalidad. Los docentes habían previsto más temprano este jueves marchar hacia la Corte Suprema de Justicia de Honduras, donde tres representantes legales del magisterio presentaron un recurso de inconstitucionalidad contra el decreto Ejecutivo.

De acuerdo a los docentes, el decreto aprobado por el Consejo de Ministros la semana del 14 de marzo, "trastoca disposiciones del Estatuto del Docente", declaró Raúl Ramos, uno de los abogados.

Hasta el momento han sido presentados seis recursos de amparo, no obstante, se espera más acciones. Los representantes legales del magisterio estiman que entre 70 y 80 escritos acompañarán dicho recurso.

Otras ciudades. En otras ciudades de Honduras, los maestros optaron por acciones más enérgicas y esta mañana se tomaron la salida a La Lima, las casetas de peaje, el bulevar del Sur y del Norte en San Pedro Sula.

Mientras en El Progreso, Yoro, al norte de Honduras, educadores y sindicalistas protestaron pacíficamente frente a la Municipalidad.

Este miércoles, los maestros se tomaron por tercer día consecutivo el bulevar Centroamérica de Tegucigalpa en contra de la socialización de la Ley de incentivo para la participación comunitaria para el mejoramiento de la calidad educativa, por lo que fueron desalojados por las fuerzas del orden.

De manera simultánea, estudiantes y miembros de la resistencia protagonizaron un enfrentamiento en los predios de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, obligando a las autoridades del alma máter a suspender las clases.

El magisterio se mantiene en paro de labores desde finales de febrero de este año, en protesta por la crisis financiera en el Instituto de Previsión del Magisterio (Inprema).