Tegucigalpa. Honduras negó este jueves ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) en su Examen Periódico Universal de Derechos Humanos que se celebra en Ginebra, Suiza, que haya una política para violar los derechos fundamentales.

Sin embargo, reconoció altos índices de criminalidad, pero a causa del crimen organizado.

Eso fue lo que destacó María Guillén en su discurso, el cual fue entregado por la Cancillería de Honduras a los medios de comunicación.

El examen se hizo ante la terna de miembros de la ONU conformada por Rusia, Tailandia y Reino Unido.

La vicepresidenta de Honduras destacó, que en diciembre de 2008, seis meses antes de la crisis político institucional del 28 de junio de 2009, de conformidad con la legislación, ya se habían realizado elecciones primarias y electos los cinco Candidatos Presidenciales.

"Esta elección tuvo lugar con la presencia de numerosos observadores internacionales, incluyendo una Misión de Observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA)", destacó la también ministra de la Presidencia.

Con los comicios de noviembre "los hondureños ejercimos nuestra soberanía popular, el derecho a la autodeterminación y nuestra vocación cívica de resolver los conflictos por mecanismos democráticos", dijo.

Guillén contó que la Comisión, que ella coordina, a fin de cumplir con su cometido, conformó cuatro subgrupos distribuidos en función de los temas priorizados: derechos civiles y políticos, derechos económicos y culturales, derechos de los grupos humanos en situación de vulnerabilidad y derechos colectivos.

La funcionaria resaltó que "por primera vez en nuestro país se implementará una política pública con enfoque de derechos y un Plan Nacional de Acción en Derechos Humanos, tal y como lo recomendara la Conferencia de Derechos Humanos de Viena de 1993, a través de la recién creada Secretaría de Estado en los Despachos de Justicia y Derechos Humanos".

Y en consonancia con esta política, el presidente Porfirio Lobo extendió una invitación abierta a los diferentes mecanismos y procedimientos especiales de la ONU y de la OEA, incluyendo la invitación para la apertura de una oficina de país de la Alta Comisionada. Destacó, además que se aprobó una amnistía amplia e incondicional para los delitos políticos y comunes conexos, con exclusión expresa para casos de violaciones a los derechos humanos y delitos de lesa humanidad.

Los retos y recuentos. En su exposición Guillén señaló que en los últimos años, Honduras ha estado expuesta al tráfico de drogas, la trata de personas, tráfico de armas, retos que se están enfrentando de manera conjunta con los otros Estados de la región.

Eso, subrayó, ha ocasionado el incremento de muertes violentas. La funcionaria citó que, según el Observatorio de la Violencia, Honduras presenta una tasa de 67 muertes violentas por cada cien mil habitantes.

Señaló que la Fiscalía Especial de Derechos Humanos del Ministerio Público ha presentado a partir del 28 de junio de 2009, veintidós acusaciones criminales contra altos funcionarios militares y policiales de distinta jerarquía y funcionarios civiles por hechos referidos a homicidios, torturas, violación sexual, detenciones ilegales, abusos de autoridad y delitos contra los medios de comunicación.

La ministra destacó labores en pro de las mujeres, niños, adolescentes, privados de libertad, ancianos, labores en materia de derechos sociales y políticos, entre los más importantes avances. La ONU formulará una serie de recomendaciones luego del examen.