Un espíritu de frustración invade a la población hondureña, que considera que la lucha contra la corrupción se está perdiendo.

Una reciente encuesta elaborada por el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) indica que el 77,48% de la de la sociedad opina que la estrategia de combate a ese mal es un fracaso.

La consulta se hizo a nivel nacional a finales de 2010 con la metodología de puerta a puerta y se visitó a 1.390 personas mayores de 18 años en 16 departamentos.

Cuando se hizo el mismo sondeo en mayo de 2010 el resultado fue que el 51,42% pensaba que la política anticorrupción no servía.

La nueva encuesta también arrojó que apenas el 31% dice que la lucha contra la corrupción se está ganando, el doble de porcentaje obtenido en la encuesta de inicios de 2010.

El gobierno cuenta con la Estrategia Nacional Anticorrupción, pero este proyecto no ha trascendido de la teoría planteada en el papel.

Decepción. Hay muchas razones por las que la ciudadanía está decepcionada de la lucha contra la corrupción. Los delitos de corrupción van en aumento porque "las leyes no se cumplen", opinó el 34.89 por ciento de los entrevistados.

Durante los últimos gobiernos ha habido sonados casos de corrupción, pero un manto de impunidad ha hecho que no haya culpables tras las rejas.

Las más recientes denuncias de irregularidades cometidas por el desvío de millonarios fondos para financiar el proyecto de la cuarta urna durante el pasado gobierno de Manuel Zelaya son una muestra de que este tipo de ilícitos no son sancionados.

Asimismo, existe inconformidad en la ciudadanía por la lentitud de los juicios, principalmente los que tienen que ver con los cometidos por altos funcionarios en perjuicio del erario.

Las denuncias son muchas y pocas llegan a judicializarse.

El Consejo Nacional Anticorrupción recibe 20 reportes de casos de corrupción al mes. El CNA envía reportes de estas denuncias a los entes contralores y monitorea el curso de las respectivas investigaciones.

Manchados. Irónicamente, algunos de los que fueron encuestados por el CNA para que dieran su criterio sobre la lucha contra la corrupción también tienen las manos manchadas.

"El 18,78% de los hondureños ha pagado una mordida o soborno" para lograr que se agilice un trámite o que se le perdone una multa durante los últimos 6 meses.

Este dato es similar al obtenido en marzo de este año, cuando el 18,50% dijo haber cometido cohecho.

El último reporte de Transparencia Internacional ubica a Honduras como el cuarto país más corrupto de América Latina.

A nivel mundial, el país se ubica en el lugar 134 de 178 en el estudio hecho por esa organización no gubernamental con sede en Alemania.

El pueblo hondureño pagó con creces recientemente este nivel de corrupción. Por reprobar el indicador de lucha contra la corrupción, la Corporación de Desafío del Milenio excluyó el 2010 al país del segundo componente de ayuda para financiamiento de proyectos de infraestructura y pequeños y medianos productores. De 2006 a 2009 se perdieron unos 3.000 millones de lempiras (US$155,5 millones) por actos de corrupción, según estima el CNA.

Desinterés. El gobierno ha prometido recomponer la política contra la corrupción y así aspirar a que Honduras sea tomada en cuenta para un nuevo componente de la Cuenta del Milenio.

No obstante, poco se sabe de lo que el Ejecutivo hace para ese objetivo.

El gobierno cuenta con la Estrategia Nacional Anticorrupción del gobierno de Honduras, pero este proyecto no ha trascendido de la teoría planteada en el papel.

De igual manera, el Poder Ejecutivo no ha puesto en marcha la Política Integral Anticorrupción de Honduras que le fue propuesta por el Consejo Nacional Anticorrupción.

La institucionalizada corrupción en el país se ha afincado más en los procesos de licitaciones de obras, en los que son constantes las denuncias de sobornos para favorecer a oferentes. Pero también existe la denominada "corrupción de hormiga", esa que sucede en los procesos de compras menores del Estado.