El ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla, confirmó ayer las informaciones divulgadas por El Heraldo en torno a que las armas que se robaron del comando especial Cobras pudieron ir a parar a países vecinos.

"Quiero comenzar indicándoles que los grandes titulares de los medios de prensa son reales, lamentablemente hasta ahora están conociéndose de manera pública", declaró este lunes el ministro en casa de gobierno.

El Heraldo publicó en su edición del 31 de octubre el robo de 300 Fusiles Automáticos Ligeros (FAL) de los contenedores de los Cobras, además de 300 mil municiones calibre 5.56 milímetros, hechos ocurridos en agosto de este año, durante la gestión de Óscar Álvarez.

En un inicio se pretendió desinformar y hacer creer que ese robo era el mismo de 2007 cuando se perdieron, siempre de los Cobras, 186 armas: 98 fusiles Pietro Beretta, 40 fusiles Galil, nueve fusiles M-16, cinco lanzagranadas-gas, 32 pistolas CZ y dos pistolas Pietro Beretta.

La denuncia se efectuó casi de manera paralela al inicio de la crisis que enfrenta la Policía Nacional luego de que se confirmara que ocho de sus elementos participaron en el asesinato de Carlos Pineda y Rafael Alejandro Vargas, este último hijo de la rectora de la UNAH, Julieta Castellanos.

Luego, el 2 de noviembre, El Heraldo evidenció otro robo, esta vez en el Instituto Técnico Policial (ITP), con sede en La Paz, de donde desaparecieron 40 pistolas, 20 Pietro Beretta y 20 CZ.

Bonilla dijo que "quiero felicitar a los medios de comunicación por la valentía y profesionalismo y por su capacidad de investigación y les digo que nos sigan apoyando en sacar a luz todos los actos que van en contra de la sociedad hondureña". El Heraldo también denunció en su edición de ayer que hay redes de narcopolicías en lo interno de la institución que incluyen a oficiales y miembros de la escala básica y trabajan para el cartel de Sinaloa.

Pedirán asistencia a países. Al respecto, el funcionario dijo que "el presidente de la República (Porfirio Lobo Sosa) me instruyó el mismo día que me nombró para que determinara cómo se estaban administrando los bienes, el equipamiento y el personal de la institución".

Asimismo, Pompeyo Bonilla detalló que ,con la finalidad de dar con el paradero de las armas robabas de los Cobras, ha ordenado efectuar "las investigaciones sobre el inventario de armas, verificación de números de serie, fecha de ingreso al país y datos de los fabricantes".

Sobre la hipótesis de que las armas fueron a parar a grupos delincuenciales y del crimen organizado de países vecinos como Guatemala, el ministro dijo que pedirá el apoyo de las gobiernos de la región para dar con el paradero de las armas.

"Estamos solicitando información a los gobiernos amigos de Guatemala, México, El Salvador, sobre las armas incautadas a las organizaciones criminales en esos países", amplió.

El funcionario dijo que espera recabar "todos los datos que nos permitan conocer de qué manera se había estado administrando todos estos bienes nacionales... y les aseguro que los responsables serán identificados y se les deducirán sus responsabilidades".

Hasta el momento a ningún oficial se le ha deducido culpabilidad por los robos efectuados a los Cobras en 2007 y en 2011, tampoco de la pérdida de armas del ITP, a pesar de que las operaciones fueron ejecutadas por oficiales de Policía y están plenamente identificados.

En el caso del robo del armamento del escuadrón Cobras, El Heraldo confirmó, por informes de contrainteligencia, que las armas salieron de esas instalaciones mediante orden escrita. Incluso salieron en vehículos de la Policía Nacional, como establecen los procedimientos.

Es por eso que oficiales del Departamento de Logística de Casamata podrían ser los primeros investigados.

Hay preocupación en CA. El ministro ahondó que "se plantea que (las armas) han sido vendidas en la república de Guatemala o en otros países, nosotros estamos haciendo las investigaciones del caso".

Asimismo, expresó que "un hecho como este (robo de armas de la Policía) causa preocupación, tal es el caso del ministro de Defensa de El Salvador (David Munguía Payés) que en fecha reciente nos llamó preocupado por esta situación".

Bonilla reconoció, ante el ministro de Defensa salvadoreño, que "esta actividad delincuencial se ha venido dando durante los últimos años y no ha habido supervisión de las personas a quienes ha correspondido esta responsabilidad".

El Heraldo había informado la semana pasada que el extravío de armas había generado cierto temor en los países vecinos, sobre todo porque grupos del crimen organizado de estas naciones pudieron haber comprado el armamento.

Bonilla reconoció que en el pasado "se ha manejado mal la Policía Nacional", pero aseguró que tiene la confianza de que la actual cúpula de la Policía comenzará con un proceso de limpieza y reestructuración a lo interno de la institución.

Advirtió además que no está dispuesto a permitir que se sigan desobedeciendo las instrucciones del presidente Porfirio Lobo Sosa y las suyas.