En medio del clima de violencia que agobia a los hondureños, el presidente Porfirio Lobo no ha tenido más opción que reforzar su propia seguridad.

Según lo conocido por El Heraldo, la Guardia Presidencial ha sido equipada con sofisticadas armas de alto poder destructivo, capaces de disparar entre 500 y 700 proyectiles por minuto, es decir, unos 11 proyectiles por segundo.

De acuerdo a lo investigado por este medio de comunicación, las poderosas armas son Micro Tavor o MTAR 21, de fabricación israelí.

Se trata de un fusil de última generación utilizado para operaciones especiales y unidades élites militares que sobrepasa la capacidad de tiro de cualquiera de las armas que tiene las Fuerzas Armadas.

Este es un fusil de 5.56 milímetros que, según informes, se cotiza entre US$5.000 y US$7.000 y que habría sido adquirido a través del programa de renovación de armas que se implementa al interior de las Fuerzas Armadas.

El Heraldo intentó obtener detalles sobre el nuevo equipo asignado a los encargados de la seguridad del Presidente, pero no hubo respuesta del Estado Mayor Presidencial.

Únicamente se conoció que con estas potentes armas se pretende sustituir los fusiles M-16 que utilizan las Fuerzas Armadas.

Desde el 2011 la Guardia de Honor Presidencial ha emprendido una serie de medidas de seguridad encaminadas a garantizar la protección de Lobo y los miembros de sus familias, luego de que expertos estadounidenses evidenciaran una serie de deficiencias en el sistema de seguridad presidencial.

Desde entonces se han emprendido medidas como la construcción de un muro perimetral en Casa Presidencial, la identificación de todas las personas que ingresan a la sede del Ejecutivo y construcción de casetas de seguridad equipadas con escáner y detectores de metales.