El presidente de Honduras, Porfirio Lobo Sosa, reaccionó indiferente ante la filtración de documentos del Departamento de Estado, en el que ya ha trascendido uno sobre la crisis política de Honduras.

El embajador de Estados Unidos en Honduras, Hugo Llorens, tiene derecho a opinar y expresar lo que considere correcto, afirmó el propio presidente Lobo Sosa.

El titular del Ejecutivo reaccionó en relación a la develación del informe sobre la crisis política de Honduras que el diplomático estadounidense envió a Washington en 2009 y en el que plasma que las Fuerzas Armadas, el Poder Judicial y el Congreso Nacional conspiraron contra el ex presidente Manuel Zelaya.

"Él tiene derecho a opinar y expresar lo que el considere correcto", manifestó ayer el mandatario al ser consultado sobre la divulgación del informe que aparece entre los 250 mil documentos secretos que fueron filtrados en Estados Unidos.

Lobo dijo que es natural que los países grandes manejen sus redes de información, análisis e investigación en relación al escándalo que ha abierto una polémica mundial.

"Ellos manejan su red de información y de investigación que es natural, y quién no sabe que todos los países grandes tienen sistema de investigación y de análisis y todos lo tenemos de lo que sucede en los diferentes países", expresó.

Unos 250 mil mensajes considerados como secretos por el Departamento de Estado fueron conocidos por el mundo durante el fin de semana tras haber sido publicados en la página digital WikiLeaks, en un hecho que ha desnudado la política exterior de Estados Unidos.

"Para nosotros, lo más importante es ver hacia adelante, yo no quiero a mi pueblo sumido en lo del 28 de junio que (es un) golpe, que no (es un) golpe", subrayó el presidente.

"Aquí lo que hay es un concepto que no deseamos que se repita y que podamos los hondureños caminar unidos y seguir hacia adelante, nada hacemos con estarnos revolcando en el pasado", dijo Lobo.

"Es absurdo". El embajador de Estados Unidos en Tegucigalpa, Hugo Llorens, dijo que él no podía comentar la autenticidad del cable, atribuido a él, en el que señala que hubo una conspiración de las Fuerzas Armadas, la Corte Suprema y el Congreso Nacional contra el depuesto presidente Manuel Zelaya.

"Nosotros, en nuestro gobierno tiene gran preocupación de que una persona sin escrúpulos pudiera conseguir informes confidenciales del Gobierno de Estados Unidos que describen actividad diplomática y que estos informes pudieran salir a la luz", dijo en declaraciones a la emisora HRN.

Estuvimos de acuerdo que lo importante para los intereses de Estados Unidos y de Honduras es trabajar juntos, como hemos trabajado como grandes aliados en áreas de cooperación, en temas de desarrollo económico, de promover inversión, el tema de seguridad, la lucha contra el crimen organizado, en apoyar los esfuerzos del presidente Lobo y su gobierno, de fortalecer la institucionalidad democrática, dijo.

Por su parte, el asesor del Ministerio Público, Rigoberto Espinal Irías, dijo que no se conspiró contra Zelaya.

"El documento publicado es el resultado de las apreciaciones que hizo la Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa, tiene los mismos hechos y consideraciones que el señor embajador (Hugo Llorens) siempre sostuvo, él tiene derecho a dar su opinión, pero es un documento que después fue contradicho por documentos que no son confidenciales que emanan de juristas, de abogados Harvard, de la Biblioteca de Estados Unidos y el cuerpo legal de Ban Ki-moon, en las Naciones Unidas", detalló. Por lo consiguiente dijo que en el país se discute un tema extemporáneo, queriendo juzgar el documento.

"Es como que ahora la ENEE cobrara a alguien 30 mil lempiras por una deuda del 2009, tratándolo como moroso, cuando la cuenta ya fue pagada", comparó Espinal.