En sus casi 13 años de existencia la Policía Nacional de Honduras atraviesa, quizás, una de sus peores crisis: el debilitamiento de su labor de investigación.

Los altos índices de delincuencia común y organizada, el elevado grado de impunidad y el divorcio (no oficial) de la Policía con la Fiscalía (Ministerio Público) y la Corte Suprema de Justicia (CIJ), podrían ser los principales resultados del casi desfallecido sistema de investigación criminal.

Es por eso que diferentes sectores consideran de vital importancia una urgente atención a la debilitada Dirección Nacional de Investigación Nacional (DNIC).

Hay quienes han sugerido, incluso, que esta dirección debería retornar, como una vez lo fue, al seno del Ministerio Público (MP) para que exista un combate frontal contra la delincuencia.

Otros van más allá al sugerir reformar leyes fundamentales en la aplicación de la justicia y combate del crimen como el Código Procesal Penal.

La DNIC también tiene una baja ejecución de las órdenes de captura. "De 2005 a 2009 se aprecia que de 12.098 órdenes de captura... se ejecutaron 2.510 (20,74%)", dice un estudio.

"Si en la DNIC inicia mal, todo el sistema termina mal" en la aplicación de la justicia y combate del delito, apunta el comisionado de los Derechos Humanos, Ramón Custodio. La DNIC recoge las pruebas necesarias para que la Fiscalía enjuicie a un delincuente o criminal, y esas pruebas son las que evalúa el juez para dictar sentencia acusatoria o absolutoria.

"La investigación es la clave para evitar la impunidad y combatir la criminalidad, por eso se debe reforzar y depurar", subraya Custodio. Por su lado, José Luis Muñoz Licona, director de la Policía Nacional, reconoce que es en la DNIC donde está el mayor reto por vencer.

Es de recordar que el propio Presidente de la República ha hecho señalamientos al Poder Judicial, indicando que es este sector el que favorece a la impunidad al no condenar a los delincuentes, sine embargo, la propia ministra de Derechos Humanos, Ana Pineda, ha reconocido que las fallas surgen de la Secretaría de Seguridad, particularmente en el tema de investigación.

Semanas atrás la funcionaria reprochó al titular de Seguridad, Óscar Álvarez, que no hallan mayores avances en los crímenes contra periodistas y miembros de la comunidad lésbico-gay.

Estructura policial. La Secretaría de Seguridad se creó mediante decreto Legislativo número 28.629 del 1 de agosto de 1998, es decir hace casi 13 años. De esta forma la Policía pasa a ser un ente bajo el dominio civil y no de las Fuerzas Armadas.

La Secretaría de Seguridad cuenta con seis direcciones: Policía Preventiva, DNIC, Servicios Especiales Preventivos (centros penales), Servicios Especiales de Investigación, Dirección Nacional de Tránsito y Asuntos Internos.

Pero es en la DNIC, básicamente, donde se ha fijado el debate nacional. El ex magistrado de la CSJ, Marco Tulio Barahona dice que se requiere un nuevo cuerpo especializado de investigación, bajo el mando del MP. "El actual no funciona adecuadamente", señala.

Pero en la DNIC no comparten esa idea, aunque reconocen que las debilidades, al igual que las fortalezas, son muchas.

Marco Tulio Palma, titular de la DNIC, analiza que retornar el cuerpo de investigación al Ministerio Público sería fortalecer un "monopolio" que está bajo la tutela de la Fiscalía.

Es cierto que la institución tiene debilidades, pero al mismo tiempo "contamos con fortalezas", defiende Palma.

Presupuesto. Entre las debilidades destaca la desmotivación y baja autoestima del personal (algo que ya se está cambiando, dijo), falta de herramientas y logística y adiestramiento. La mayoría de esas deficiencias el director de la DGIC las vincula con la carencia presupuestaria. La Secretaría de Seguridad tenía el año pasado un presupuesto de 7,787.05 millones de lempiras. Ese monto casi se ha duplicado desde 2006 cuando el Congreso aprobó 4,327.14 millones. El director de la Policía Nacional afirma que un 88 por ciento del presupuesto de la Secretaría se destina al pago de sueldos y salarios.

Muñoz Licona ejemplifica que solo pueden comprar una llanta, de cuatro que necesita un carro al año, no hay para comprar ni uniformes, mucho menos equipo. El presupuesto de la DNIC "no se puede dar a conocer por seguridad", dice el director de la DNIC, pero es importante que se aumente. Él argumenta que el costo de un caso es alto, cerca del medio millón de lempiras (en promedio), y si casi el 90 por ciento del actual presupuesto se va en sueldos y salarios, es difícil investigar con las herramientas necesarias. "No tenemos cámaras, equipo para el laboratorio... hacemos lo que podemos con lo que tenemos", dice Palma.

Rendimiento y eficacia. El director de la DGIC señala que actualmente el rendimiento de la institución es de 38%. Con esta medición se podría determinar que de los 6.236 homicidios que ocurrieron durante 2010, solo se logró efectividad en poco más de 2.300 casos. Paradójicamente son más las quejas en contra de la DNIC, acumuladas desde 2005 hasta junio de 2010, que los casos resueltos durante el año anterior. El Comisionado de los DD HH recibió 2.868 quejas en contra de la DNIC.

Un estudio del Comisionado de los DD.HH. revela, además, que ese 38% (del que habla el director de la DNIC) puede ser un porcentaje alto.

En su informe "La Seguridad Pública: Una prioridad de agenda nacional", revela que desde 2005 a 2009 el MP remitió a la DNIC 250.216 denuncias para que fueran investigadas, pero solo retornaron 48.626.

El documento señala que "eso equivale a un 19%, quedando en proceso de investigación y posiblemente en impunidad el 81% de los ilícitos denunciados".

La DNIC también tiene una baja ejecución de las órdenes de captura. "De 2005 a 2009 se aprecia que de 12.098 órdenes de captura... se ejecutaron 2.510 (20,74%)", dice el estudio. El director de la DNIC reconoce que hace falta mucho por mejorar, pero que a corto plazo son importantes tres cosas: doblar el número de personal, aumentar el presupuesto y más capacitación y logística.

La DNIC tiene 1.498 empleados, de ellos un 10% es administrativo y el resto son agentes de investigación. Eso significaría que solo se cuenta con un aproximado de 1.348 agentes y si se hace una relación de los más de 2.300 casos resueltos con la cantidad de personal investigativo, se puede determinar que cada uno de ellos resolvió cerca de 4 casos en todo un año.

La cantidad de agentes de investigación también resulta paradójica en comparación con los 6.236 homicidios reportados durante 2010, cifra que elevó la tasa de homicidios a 77 por cada 100 mil habitantes, es decir, casi 10 veces por encima de la tasa promedio mundial.