Tegucigalpa. Honduras y El Salvador cuestionaron fuertemente la pasiva posición adoptada por México en torno a la protección de los migrantes que transitan por su tierra.

El cuestionamiento de estas dos naciones (donde también se podría incluir a Guatemala porque firmó un comunicado conjunto enviado este miércoles a México), se produce luego que México pretendiera restarle importancia a un secuestro de unos 50 migrantes centroamericanos ocurrido en Oaxaca el pasado 16 de diciembre.

Ante los señalamientos y críticas de El Salvador y Honduras, México emitió un comunicado en el que afirma: "el compromiso del gobierno de México para enfrentar al crimen organizado transnacional es ampliamente conocido y reconocido a nivel internacional. En esta tarea el Estado mexicano ha destinado todos los recursos a su alcance".

Por ello, sigue el comunicado oficial, "el gobierno de México rechaza categóricamente cualquier aseveración que ponga en duda la determinación con la cual ha asumido esta lucha".

Los secuestros de indocumentados aumentaron este año en México y superaron los 10.000 en un semestre.

México inició una investigación de este suceso luego la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y el Instituto Nacional de Migración (INM) tomó declaración a 13 migrantes centroamericanos testigos del hecho.

Las posiciones una a una. El canciller de El Salvador, Hugo Martínez, criticó que las autoridades mexicanas destinen recursos para detener a migrantes y no a los grupos del narco que los secuestran. Pidió "enfrentar el problema, no ignorarlo", según publicó El Universal.

Martínez criticó la actuación de México al señalar que "no es admisible que, por una parte, haya capacidad para realizar operaciones de aseguramiento, que se detenga a migrantes, que el único delito que tienen es buscar una oportunidad en otras latitudes, pero no se destinen recursos suficientes para perseguir a los criminales, a las bandas de narcotraficantes que están realizando estas acciones".

Fustigó: "nos parece un contrasentido que, por un lado, sí se destinen recursos para asegurar a los migrantes y, por otro lado, no se dediquen los mismos recursos a combatir a estas bandas de criminales".

Entre tanto, el canciller hondureño, Mario Canahuati, declaró a la radio HRN que "estamos extremadamente preocupados".

El funcionario destacó que todos los hechos delictivos se hacen en la ruta del tren, específicamente en el trayecto de Arriaga, entonces "si se quisiera o si se tuviera la voluntad" se podrían tomar acciones en esa zona.

El canciller confirmó además que se estará enviando una comisión diplomática a México para que conozca de la situación del secuestro masivo de unos 50 centroamericanos, entre ellos varios hondureños.

Se ha planificado que la misión viaje el domingo, pasado mañana, bajo la dirección del vicecanciller Alden Rivera, para que el lunes dialogue con algunos de los hondureños que lograron escapar del tren antes de ser interceptado por el grupo armado.

Son dos grupos. Por su parte, Vilma Mendoza, cónsul de El Salvador en Chiapas, informó que son dos grupos de 20 migrantes cada uno los que se encuentran desaparecidos tras el secuestro ocurrido el 16 de diciembre

"Es imposible determinar la nacionalidad de los secuestrados, personas que viajaban aseguran que por lo menos iban de Honduras, Guatemala y El Salvador, los delincuentes dividieron a los pasajeros en mujeres, hombres, niños en dos grupos, cada uno con aproximadamente 20 personas", refirió la cónsul.

Vilma Mendoza habló de las personas responsables del incidente, "los testimonios indican que fueron civiles, no relacionados con la autoridad. Los responsables del secuestro portaban machetes y armas, creemos que podrían ser lugareños". Añadió que "los testimonios indican que salieron del tren caminando, ninguno dice que hubo motores de vehículo".

Cien mil secuestros. Entre tanto, se informó que los secuestros de indocumentados aumentaron este año en México y superaron los 10.000 en un semestre, señaló la estatal Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

Fernando Batista de la CNDH dijo que "las cifras son importantes pero lo que visualiza es que el problema sigue latente. Que lejos de que se hayan tomado acciones para prevenir y procurar justicia, se advierte lo contrario".