Tegucigalpa. A sólo unas horas de que el presidente de Honduras, Porfirio Lobo Sosa, invitara al diálogo para tratar el tema de una Constituyente, el derrocado mandatario, Manuel Zelaya, llamó a sus seguidores a no sentarse con los que considera herederos del golpe.

Las reacciones del ex presidente se dan en respuesta a la iniciativa del gobierno de escuchar a los sectores que están a favor y en contra de que en Honduras se convoque a un proceso con miras a modificar la Constitución de la República.

Zelaya aseguró, en una carta difundida por Radio Globo, que la invitación a un diálogo es una trampa del actual presidente hondureño, cuya intención es lanzar una cortina de humo ante el “desastre” en el que mantiene al país.

“He recibido con escepticismo la noticia de que el régimen sucedáneo del golpe de estado ha hecho pública su intención de invitar a un supuesto diálogo sin definir ninguna agenda, lo que me parece a todas luces una trampa para legitimarse”, dice en su parte inicial el documento.

“Es inaceptable sentarnos en una mesa de diálogo bajo el chantaje y la represión. Ha continuado el fuego y el garrote no ha cedido en ningún instante su ferocidad en las manifestaciones pacificas contra ciudadanos inocentes (…) considero que esta es una maniobra y una nueva burla que busca lanzar una cortina de humo frente al desastre en que hoy se mantiene el país”, añade.

En las últimas horas el presidente Lobo invitó a representantes del denominado Frente de Resistencia así como a los liberales en resistencia a un diálogo para tratar el tema de la Constituyente. También la Unión Cívica Democrática (UCD) fue llamada a Casa Presidencial.

Este viernes el empresario Jimmy Dacareth, representante de la UCD, manifestó que su posición sigue siendo “rotundamente en contra” de una constituyente.

Por su parte, el constitucionalista Rigoberto Espinal Irías dijo a El Heraldo que es ilegal hablar de una Constituyente en Honduras pues la Constitución de la República no puede ser derogada.

Zelaya desautoriza a sus seguidores.  El ex presidente, quien actualmente reside en República Dominicana, manifestó que él no ha autorizado a sus seguidores a entablar diálogos con el presente gobierno y quien lo haga, lo hará de carácter personal.

“A todo el pueblo en resistencia, especialmente a los compañeros liberales en resistencia, que se me informo que también han sido invitados, deseo dejarles claro que nunca he autorizado, nunca autorizaré y tampoco he dado visto bueno e indicio alguno para que alguien me represente; en consecuencia, la persona que atienda lo hará en carácter personal, contraviniendo la voluntad de la resistencia (…) no debemos dejar que nos sigan engañando y que nos sigan utilizando para nutrir la burda pantomima que han hecho de condenar el golpe y premiar a los golpistas”, aclara.

La convocatoria de Lobo a un diálogo ha generado polémica en varios sectores del país. Se conoció que los mismos zelayistas se encuentran divididos, pues mientras unos piensan atender la invitación, otros la rechazan.

Se espera que a partir del lunes inicien los cuestionados encuentros a iniciativa del mandatario hondureño.