La Paz, Xinhua. Entró este jueves en su cuarto día una huelga general por tiempo indefinido convocada por la Central Obrera Boliviana (COB), la mayor organización sindical del país, para exigir al gobierno del presidente Evo Morales cambios en la Ley de Pensiones.

La protesta sindical incluye movilizaciones y bloqueos de caminos para presionar al gobierno de Morales, que acusó a los trabajadores de perseguir objetivos y prácticas "golpistas".

El secretario de Finanzas de la COB, Oscar Tapia, anunció que a partir de este jueves los trabajadores intensificarán sus protestas y se espera que otros sectores se incorporen al movimiento.

"Las medidas como el bloqueo (de caminos) y marchas continuarán, y una suspensión debe decidirse en un ampliado nacional. Entonces, las movilizaciones seguirán", advirtió Tapia.

A su vez, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, acusó a algunos dirigentes de la COB de usar un "lenguaje golpista".

La COB rechazó los señalamientos del gobierno y exigió pruebas para sustentar las acusaciones.

"Hay dirigentes que están expresando el lenguaje del golpe de Estado porque hemos escuchado a representantes de la Central Obrera Departamental de Cochabamba decir que así como lo hemos subido al presidente Evo (Morales), lo vamos a tumbar", ratificó Quintana.

Insistió en que la central sindical utiliza un "lenguaje golpista. Ese es el lenguaje antidemocrático. Ese es el lenguaje que usurpa la soberanía popular".

El ex dirigente minero y asesor de la COB, Jaime Solares, pidió al ministro de la Presidencia que presente pruebas de sus acusaciones, pero negó que las movilizaciones persigan objetivos "golpistas".

La autoridad dijo que algunos dirigentes de la COB están "torciendo" la verdad sobre la demanda que tienen para incentivar el conflicto social, la radicalidad, y exhortó a los trabajadores movilizados a que sean moderados en los discursos que emiten.

Añadió que el "lenguaje del golpismo" y las amenazas de toma de instituciones públicas son "señales de intolerancia antidemocrática y de una inclinación peligrosa a la desestabilización".

A la protesta de los maestros rurales y mineros asalariados, desde el miércoles se sumaron nuevos sectores de la COB, como los empleados de las universidades públicas, Caja Petrolera de Salud, fabriles y docentes urbanos de La Paz, Cochabamba y Sucre.

La dirigente de la Caja Nacional de Salud (CNS), Ninoska Ramallo, pidió que la pensión solidaria de vejez sea del 100 por ciento respecto al referente salarial.

Los profesores urbanos de La Paz y Cochabamba, así como la Central Obrera Departamental (COD) de Potosí y los funcionarios de la CNS, anunciaron la masificación de la huelga en apoyo a su ente matriz.