A tres días del inicio del Mundial, la huelga de trabajadores del metro iniciada hace ya cinco días causó despidos y la utilización de gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes que intentaban bloquear el acceso de una estación de metro.

La gobernación paulista anunció el despido "por justa causa" de 60 empleados del metro que secundaron el quinto día de huelga pese a que la justicia declaró el paro de actividades como ilegal.

El paro amenaza con dejar sin transporte a miles de personas que asistirán el próximo jueves al partido inaugural del Mundial de fútbol en el estadio Arena Corinthians porque el subte es el principal medio de transporte para llegar al estadio.

La presidenta Dilma Rousseff había reiterado este domingo sus críticas contra los paros que pueden afectar al público que irá a los estadios y dijo que era "fundamental que la gente tenga derecho a gozar de esta gran fiesta que comienza esta semana".

El anuncio de los despidos de los huelguistas se produjo después de que la policía dispersara con gases lacrimógenos a un grupo de manifestantes en una de las estaciones.

El número de empleados del subte que debían acudir a trabajar este lunes por la mañana era de 1.534, pero sólo 255 se presentaron.

Tras ello, las autoridades paulistas dejaron claro que endurecerán su trato a los huelguistas, amparadas en la decisión del Tribunal Regional de Trabajo que declaró ilegal la huelga por "abusiva".

"¿Quiénes son esos despedidos? Aquellos que ya fueron fichados con pruebas materiales por vandalismo, uso impropio del Metro (subte), que bloquearon físicamente los accesos, que incentivaron a la población a entrar sin pagar. En conclusión, los que cometieron las transgresiones más graves", declaró en esa línea el secretario de Transportes de San Pablo, Jurandir Fernandes.

El secretario agregó que quien no regrese a trabajar hoy por la tarde también pasará a "incurrir en falta gravísima y será penalizado con el despido por justa causa".

El número de empleados del subte que debían acudir a trabajar este lunes por la mañana era de 1.534, pero sólo 255 se presentaron.
Fernandes, además, afirmó que el subte tiene una reserva técnica para reponer a los empleados despedidos y poder para hacer contrataciones de emergencia de empleados tercerizados.

"Por deber de oficio estamos despidiendo por justa causa a unas seis decenas de funcionarios, son aquellos que realizaron actos criminales y vandalismo", reseñó.

Por su parte, el gobernador de San Pablo, Geraldo Alckmin, ordenó el envío de refuerzos policiales a todas las estaciones para garantizar la seguridad de los empleados dispuestos a acatar la orden judicial y normalizar sus actividades.

Esta mañana, los agentes policiales, además de dispersar gases hacia quienes impedían el acceso a las estaciones, detuvieron al menos a 15 sindicalistas, citó la agencia Brasil247.

Los empleados del subte decidieron el domingo en una asamblea mantener por tiempo indefinido la huelga, que comenzó el jueves desafiando la decisión judicial, citaron las agencias EFE y Ansa.