Caracas. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, escribió que el objetivo de su gobierno es detener la "locura guerrerista" de su homólogo colombiano, Álvaro Uribe, en medio de tensiones entre los vecinos que resultaron en la ruptura de relaciones diplomáticas.

En el último hecho en la escalada de las tensas relaciones entre los vecinos que comparten una frontera de 2.000 kilómetros, Chávez anunció el viernes el despliegue de unidades de infantería y fuerza aérea para defender la soberanía de su país en caso de una agresión.

"Nos hemos fijado un objetivo supremo: detener la locura guerrerista que se ha apoderado de la Casa (presidencial) de Nariño (...)", escribió Chávez en su habitual columna dominical “Las líneas de Chávez”.

"El dilema está entre las palabras o los proyectiles, es decir, entre llevar a la mesa de diálogo de los pueblos del sur el ejercicio voluntarioso por la paz o mantener en la región un ambiente de confrontación con una elevada peligrosidad bélica", advirtió.

Las relaciones entre los dos países se encuentran en uno de sus puntos más álgidos, después de que el gobierno saliente de Uribe acusara a Venezuela de tolerar la presencia de guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en su territorio.

Bogotá llegó a mostrar videos y fotografías de supuestos campamentos guerrilleros y de líderes de esos grupos en el país vecino. Como reacción, Chávez rompió las relaciones diplomáticas con Bogotá.

Este domingo, la fiscal general de Venezuela, Luis Ortega, dijo que dichas pruebas "carecen de valor jurídico".

"No puedes ir con hechos inciertos, con pruebas pre constituidas, pre fabricadas", dijo Ortega al canal privado Televen.