Caracas. El presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo el martes que la reciente tragedia en la mayor refinería del país no afectó su candidatura para las elecciones de octubre y aseguró que nuevos sondeos le siguen dando una cómoda ventaja sobre el postulante opositor, el gobernador Henrique Capriles.

Analistas habían dicho que el accidente, que dejó al menos 48 fallecidos, más de cien heridos y unas 1.600 viviendas dañadas, podría afectar la intención de voto del militar retirado de 58 años y favorecer la propuesta de Capriles.

"Muchos sectores de la derecha se frotaron las manos ante la tragedia de Amuay, pensando que eso nos iba a afectar y que ese era el evento que iba a voltear la tortilla", señaló el mandatario en diálogo con una radio local.

Chávez comentó que la noche del lunes recibió un par de encuestas realizadas por firmas "asociadas durante años a corrientes opositoras", las que habrían evidenciado que la supuesta brecha de dos dígitos que mantiene sobre Capriles se seguiría ampliando, lo que haría "matemáticamente irreversible" su ventaja.

"La brecha entre el candidato de la derecha y nosotros en estas últimas tres semanas se amplió. Era de 12,2% en la medición anterior y ya está en 14,3%", sostuvo.

Añadió que un sondeo fue realizado antes de la explosión en la refinería Amuay y el segundo, después.

La mayoría de las encuestas le da ventaja a Chávez, pero una reconocida firma dijo hace dos semanas que Capriles logró, por primera vez, una leve ventaja sobre el presidente izquierdista.

Además del accidente, el más letal en la historia de la industria petrolera del país, el gobierno enfrentó una mala racha que incluyó un motín con 25 muertos en una cárcel cercana a Caracas e inundaciones que afectaron a viviendas y a la infraestructura vial del país.

Capriles ha desestimado algunas encuestas y mantiene su frenética campaña por todo el país intentando seducir a votantes desencantados con la gestión que Chávez inició en 1999.

Cáncer lo hizo dudar.  El mandatario comentó que en algún momento pensó tirar la toalla en la lucha por mantenerse en el poder y abandonar su carrera por la reelección, debido al cáncer que le fue diagnosticado a mediados del año pasado.

Al inicio de la contienda electoral, todo apuntaba a que la salud de Chávez marcaría la campaña, luego de que en el último año se sometiera a tres operaciones en las que le extirparon dos tumores cancerosos en la región pélvica, con posteriores tratamientos de quimio y radioterapia.

Sin embargo, en el inicio de la campaña el mandatario se declaró de nuevo plenamente curado, pese a que los médicos advierten que deben pasar varios años antes de que se pueda manifestar que un paciente está libre del cáncer.

"Aquí voy batallando, me siento muy bien de ánimo, de optimismo, de confianza en lo que hacemos y en lo que haremos. En algún momento llegué a pensar que sí, que tendría que salirme de la contienda política, pero gracias a Dios, aquí estoy recuperado", reveló Chávez a la radio FM Center.

Durante meses, Chávez viajó constantemente a Cuba para recibir tratamiento mientras en el país petrolero se especulaba con la posibilidad de que iba a llegar a la campaña muy disminuido, en medio de permanentes rumores sobre un desenlace fatal de su dolencia.

"Yo me siento muy bien de verdad", añadió el mandatario y dijo que se encuentra convaleciente de una fuerte gripe que le obligó a mantener reposo durante el fin de semana.