Caracas. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, estrenó este lunes lo que calificó como su "nuevo look" con el cabello rapado producto de un tratamiento de quimioterapia que recibe para combatir el cáncer que padece.

Desde que fue operado de emergencia en Cuba en junio, el líder izquierdista ha moderado su discurso y vestimentas en un intento, según analistas, por mostrar una imagen más reflexiva y menos brusca a un año de las presidenciales donde tentará un nuevo mandato de seis años .

"Ahora estamos viendo los efectos del tratamiento (...) la quimioterapia es un tratamiento que ataca de manera genérica todo el cuerpo y el hecho de la caída del cabello es normal", explicó Chávez, quien presidía un acto de juramentación de ministros en cadena de radio y televisión.

"Es my new look, how are you?", bromeó el mandatario vestido de traje, corbata roja y anteojos para leer.

La semana pasada Chávez cumplió 57 años y dijo que a finales de año espera superar la fase más crítica de su enfermedad .

"Anoche (domingo) tuve que llamar al barbero y le dije mira se me está cayendo el pelo porque me fui a bañar y me eché champú, como siempre uso, y sentí que se zas, se me cayó un pedazo y dije ya, ya. Anoche (domingo) lo decidí". Hugo Chávez.

Más temprano el lunes, en un contacto telefónico con el canal estatal VTV, el líder izquierdista explicó que decidió rapar su cabello porque se le estaba cayendo.

"Anoche (domingo) tuve que llamar al barbero y le dije mira se me está cayendo el pelo porque me fui a bañar y me eché champú, como siempre uso, y sentí que se zas, se me cayó un pedazo y dije ya, ya. Anoche lo decidí", recordó.

Sin embargo, a pesar de mostrarse más recuperado, el mandatario explicó que no puede compartir con personas enfermas debido a que sus defensas aún están bajas.

"Ibamos a juramentar a Iris Varela como ministra para los Servicios Penitenciarios, pero no pasó la prueba médica, anda con gripe y nadie que tenga gripe o cualquier virus puede acercárseme mucho", contó Chávez.

El cáncer del presidente ha levantado muchas interrogantes en el país petrolero, en momentos en que la oposición ve en los comicios del 2012 su mejor oportunidad para poner fin al Gobierno de Chávez ante los crecientes problemas de inseguridad, desempleo y falta de vivienda.