El ministro de Defensa de Uruguay, Luis Rosadilla, aceptó la renuncia del comandante en jefe de la Armada Nacional, almirante Oscar Debali. En su lugar asumirá de forma transitoria el contralmirante Hugo Viglietti, según informaron a Observa fuentes militares.

En conferencia de prensa este martes, el secretario de Estado confirmó a Viglietti. De todas formas el nombre del contralmirante Alberto Caramés es el que suena para ocupar la titularidad de esa fuerza.

Debali ya presentó su renuncia ante el ministro Rosadilla, tras el procesamiento de su sobrino, el teniente de navío Ernesto Menafra, integrante de la Quinta División de Estado Mayor (Comunicaciones), por el delito de peculado (venta de objetos robados).

Más temprano, el ministro Rosadilla se reunió en una audiencia con el presidente del Directorio del Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle por este tema.

En tanto, el comandante en jefe de la Fuerza Aérea, José Bonilla, participó esta mañana del Día de los Mártires de la Aviación Militar, en donde habló sobre la renuncia de Debali y las investigaciones en la Armada. El militar dijo que el ministro Rosadilla lo convocó esta tarde para una reunión.

Bonilla dijo que Debali ya había puesto su cargo a disposición cuando se reunieron en Anchorena los tres comandantes con el presidente José Mujica.

Bonilla indicó que la situación “afecta” a toda las demás fuerzas: “Siempre repercute, repercute en la sociedad, por lo tanto, también en la Fuerza. Las fuerzas son distintas. Si bien llevamos el mismo uniforme, que alguno salga de la ética que tiene que tener, no hace a los demás iguales”, dijo.

La Justicia uruguaya proceso este domingo, con prisión por el delito de estafa, al capitán de navío que robó vales de nafta (gasolina) y de dinero en efectivo desde el Ministerio de Defensa Nacional.

Este caso sobrevino cuando la Justicia especializada en la lucha contra el crimen organizado investigaba millonarias maniobras de compras inexistentes, en las que están involucrados una decena de altos mandos navales.

Paralelamente, fue procesado sin prisión por el delito de divulgación de secreto, un oficial policial que se desempeñaba como jefe de operaciones de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia de Uruguay, quien informó a un capitán de navío sobre las investigaciones de que era objeto la Armada Nacional por el caso de las compras inexistentes, poniendo en peligro la resolución del caso.

La divulgación de datos se produjo en el preciso momento en que en la Armada se fotocopiaban, por orden judicial, documentos vinculados a las compras inexistentes de materiales como una grúa y un banco de pruebas de motores. Todo indica que si la filtración se producía unos días antes, habría puesto sobre aviso a los involucrados, con el riesgo cierto de que procedieran a la destrucción de la documentación, frustrando todo el caso.

El director Nacional de Policía, Julio Guarteche, informó al ministro del Interior, Eduardo Bonomi, sobre el comportamiento de este funcionario policial. Se indicó que se realizan las gestiones correspondientes para expulsarlo del instituto policial.