Lima. El candidato favorito para ganar el comicio presidencial de Perú, el nacionalista Ollanta Humala, exigió este jueves al mandatario venezolano, Hugo Chávez, que "no se meta" en la campaña electoral de su país, a la vez que rechazó tener algún vínculo con Venezuela.

Humala habló fuerte por primera vez en relación a Chávez tras haber recibido el miércoles dardos de sus contendientes luego de que el presidente venezolano dijo, en un discurso durante una visita a Uruguay, que lo consideraba un "buen soldado".

Pero analistas opinaron que las declaraciones de Chávez no representan una injerencia en la contienda ni afectarían a Humala como ocurrió en la elección de 2006, cuando el presidente venezolano apoyó abiertamente al candidato nacionalista y generó una crisis diplomática entre Caracas y Lima.

"Le exijo al gobernante Chávez que no se meta en la campaña electoral, yo tampoco tengo por qué pronunciarme sobre los problemas internos de su país, de la hermana República de Venezuela", dijo Humala a periodistas.

"No necesito que me digan si soy o no soy un buen soldado (...) Este proceso electoral lo tenemos que resolver todos los peruanos, pero sólo los peruanos", agregó el candidato.

El experto en relaciones internacionales, Oscar Vidarte, consideró que Humala se refirió al tema para responder "al cargamontón (acoso). Pero en realidad en los hechos no ha habido ninguna intervención".

"Hugo Chávez no ha dado virtualmente ningún apoyo, no podemos comparar la situación actual con la del 2006, en donde sí se podría haber demostrado una cierta injerencia", agregó el profesor de la Universidad Católica de Perú.

Según Vidarte, las declaraciones de Chávez no afectarían a Humala como sucedió en el pasado, aunque podrían restarle parte de los votos ganados en las últimas semanas, en las que el candidato trepó al primer lugar en importantes encuestas.

Por el contrario, "los cargamontones suelen generar efectos contrarios (...) suelen generar que más bien la gente termine diciendo 'vamos lo están agarrando a golpes'", añadió.

Explotar cercanía con Brasil. En esta campaña electoral, Humala ha moderado su discurso nacionalista y ha adoptado un estilo más similar al del ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.

El líder nacionalista también ha intentado en los últimos días aplacar los temores de los electores e inversores ante un eventual gobierno suyo.

El analista Vidarte afirmó que Humala debería aprovechar su cercanía a Brasil, debido a que le ayudaría en su intento por presentarse como un "moderado de centroizquierda".

"Debería ir por ese lado, aprovechar ese canal que se ha creado en torno a su relación con Brasil y explotarlo (...) no es tan fácil criticar a Brasil", opinó.

Según los últimos sondeos, Humala, el ex presidente Alejandro Toledo y la legisladora Keiko Fujimori -hija del apresado ex mandatario peruano Alberto Fujimori- tienen las mayores posibilidades de definir la presidencia, lo cual ocurriría en un balotaje entre los dos con mayor cantidad de votos.

En una primera vuelta electoral prevista para el 10 de abril, ninguno obtendría la mayoría requerida para declararse triunfador.