Lima. El presidente Ollanta Humala parece haber impuesto el silencio como nuevo estilo de gobierno en Perú, evitando los discursos y las declaraciones a la prensa tras semanas de asumir el poder en un país cargado de diferencias políticas.

El militar retirado de 49 años sólo ha utilizado como vehículo de comunicación, desde su escritorio, la red social Twitter, tocando temas de seguridad interna de gran impacto mediático.

La escena es peculiar además porque su jefe de gabinete, el empresario Salomón Lerner, ha pedido a los ministros mediante una carta no declarar sobre asuntos de "filosofía global" del Gobierno y sobre eventuales modificaciones legales en el país.

"Es una persona que no domina la palabra y quizá podría meter la pata (equivocarse al hablar)", dijo a Reuters el analista político Fernando Rospigliosi sobre Humala. "Está abrumado por los cuestionamientos y tiene un equipo muy heterogéneo que armó para conciliar con todos", agregó.

El bajo perfil de Humala contrasta radicalmente con el del ex presidente Alan García, un locuaz político que se convirtió en un defensor del libre mercado y quien comentaba casi a diario temas de coyuntura y opinaba sobre materias diversas.

La reserva de Humala, que ha abandonado ideas radicales de izquierda, ha dejado en la polémica temas clave como el posible cambio en la Constitución política en el ámbito económico, hecho que ha alarmado a la clase empresarial de la nación.

Otros presidentes como Alejandro Toledo y Alberto Fujimori también eligieron la tribuna pública apenas llegaron al poder.

La reserva de Humala, que ha abandonado ideas radicales de izquierda, ha dejado en la polémica temas clave como el posible cambio en la Constitución política en el ámbito económico, hecho que ha alarmado a la clase empresarial de la nación.

Según algunos legisladores oficialistas, Humala evalúa darle un mayor rol al Estado en actividades económicas en las que la empresa privada no ha llegado por no ser rentable.

El presidente, que había descartado a fines de su campaña una reforma a la Constitución, abrió la discusión durante su juramentación de su cargo en el Congreso, al evocar la Carta Magna de 1979 y no la nueva Constitución vigente desde 1993.

Solo en Twitter. Desde que asumió al poder el 28 de julio, Humala ha enviado cinco breves mensajes desde su cuenta en Twitter, en su mayoría prometiendo luchar sin tregua contra la delincuencia tras un atentando criminal contra la familia de un legislador.

Pero el mandatario, con unos 71.000 seguidores en la red social, tiene pocos adeptos comparado con otros líderes de Latinoamérica como el presidente izquierdista de Venezuela, Hugo Chávez, de quien Humala se ha alejado ideológicamente.

Chávez tiene casi 1,5 millones de seguidores en Twitter.

El primer ministro Lerner defendió el miércoles la forma de actuar de Humala al ser preguntado sobre el aparente silencio del mandatario: "En el caso de Humala son formas de manejo, él está atendiendo otras reponsabilidades", dijo a periodistas.

Humala fue elegido presidente de Perú a inicios de junio con el 52,5% de los votos y su popularidad aumentó a un 70% poco después de su triunfo en los comicios.

Pero una semana antes de asumir el mandato de cinco años, la aprobación de Humala cayó al 41%, en medio de un escándalo por el viaje de uno de sus hermanos a Rusia, donde tuvo sin autorización reuniones con funcionarios de ese país.

Sin la exposición pública de Humala, los ministros y colaboradores del presidente han tocado temas picantes como la relación con los medios de comunicación en el país, a quienes acusan de buscar desprestigiar los poderes del Estado.

"El Congreso tiene que retomar el lugar que ha perdido y el mejor camino no son los periodistas", dijo el presidente del Poder Legislativo, Daniel Abugattás, en una reciente entrevista al diario El Comercio, el más importante del país andino.

Temas candentes. Otros de los temas en polémica sin Humala en el ruedo es el posible indulto al hermano del presidente, preso por un intento de golpe de Estado en el 2005, que dejó seis muertos.

El ministro peruano de Defensa, el general retirado Daniel Mora, dijo a un diario local que Antauro Humala "no participó en forma directa" en dicha rebelión e invocó a dejar que la justicia se ocupe del tema de la posible excarcelación del hermano del presidente, sentenciado a 25 años de prisión.

Un indulto o amnistía al pariente del presidente de Perú activaría pedidos de un beneficio similar para el ex mandatario Alberto Fujimori por parte de sus seguidores, según analistas.

Fujimori -de 73 años- está condenado a 25 años de prisión por tolerar abusos a los derechos humanos en su Gobierno.

La ex candidata presidencial Keiko Fujimori, quien perdió las elecciones frente a Humala, afirmó hace unas semanas que su familia evalúa presentar al gobierno una solicitud de indulto para su padre, alegando su delicado estado de salud.

Defensores de los derechos humanos en Perú rechazan una posible excercelación de Antauro Humala o de Alberto Fujimori.