Caracas. Ollanta Humala Tasso señaló que las acusaciones conocidas hoy por Wikileaks son falsas: "Nosotros no hemos pagado ni tenido ese tipo de relación con las encuestadoras. Yo recuerdo que nosotros hicimos nuestra propia encuesta, pero en esa época (2005) nosotros mismos fuimos (los que la financiaron).

El documento en cuestión toma como fuente al sociólogo Jaime Antezana quien, sin embargo, ha afirmado que nunca declaró sobre la supuesta encuesta pagada con dinero venezolano, aunque acepta que sostuvo una reunión con Humala en ese entonces. En la misma, Humala -según Antezana- descartó deslindar con el tema del Andahuaylazo y Hugo Chávez.

Al respecto, Humala afirmó que no recuerda esa conversación: "No sé a qué se refiere el señor Antezana. Sí lo conozco, hemos conversado una vez me parece, pero no recuerdo haber hablado de esas cosas con él".

El caso estalló cuando el diario El Comercio difundió un cable de wikileks que señala que el candidato izquierdista Ollanta Humala recibió financiamiento de Venezuela en 2006 y que el entorno de la derechista Keiko Fujimori planeaba en 2006 el retorno del ex presidente Alberto Fujimori.

Los cables señalan que el experto en temas de narcotráfico Jaime Antezana dijo a diplomáticos estadounidenses que Humala le mostró una encuesta que había sido "financiada por el gobierno de Venezuela" para su candidatura presidencial de 2006.

En 2006, Humala y Alan García definieron la presidencia de Perú en segunda vuelta, siendo ganador García.

Los cables citan al ex asesor parlamentario Julio Schiappa coincidiendo con Antezana en señalar que Venezuela pagó por un sondeo en Perú para evaluar las posibilidades electorales de Humala.

Antezana desmintió esta información y dijo a la prensa: "Conversé con funcionarios de la embajada (de Estados Unidos) sobre Humala en una recepción, pero nunca dije que existía una encuesta electoral financiada por Venezuela. Humala tampoco me dijo eso".

En cuanto a la candidata de Fuerza 2011, Keiko Fujimori, los cables de Wikileaks señalan que algunas personas de su entorno son las mismas que en 2005 tuvieron como principal objetivo traer a su padre, el ex mandatario Alberto Fujimori (1990-2000), de su exilio en Japón para su eventual retorno al poder en Perú.