Un inteligente Ollanta Humala salió airoso del último debate presidencial en el Perú, la noche de este domingo, una cita que los expertos vaticinaban como una pelea mortal entre el político nacionalista y sus principales cuatro contrincantes, pero que en líneas generales sirvió más para que éstos últimos recurrieran al pasado para enrostrarse lo que no hicieron cuando detentaron el poder.

A las 19:00 horas local, en el Hotel Sheraton de la capital peruana, los candidatos Alejandro Toledo, de Perú Posible; Keiko Fujimori, de Fuerza 2011; Luis Castañeda Lossio, de Solidaridad Nacional; Pedro Pablo Kuczynski, de Alianza para el Gran Cambio, y Ollanta Humala, de Gana Perú, iniciaron el esperado debate que se extendió hasta las 21:37 horas local.

La contienda de los llamados ''cinco grandes'' fue dividida en igual número de bloques temáticos: al comenzar, uno introductorio, donde los candidatos debieron responder ¿cómo será el Perú en cinco años?; un segundo bloque, dedicado a la lucha contra la pobreza; un tercer bloque, donde debieron explayarse sobre sus planes para generar empleo; un cuarto donde desarrollaron sus planes sobre seguridad y el combate al narcotráfico, y un último bloque que fue usado por los candidatos para despedirse y saludar a sus electorados.

Si bien Ollanta Humala comenzó el debate de manera dubitativa, fue entre el segundo y quinto bloque donde dio cuenta del estudiado temple que lo ha ayudado a acercarse a los sectores medios y más moderados del Perú.

Siempre concentrado en sus apuntes, vestido de manera elegante y sobria -como ha sido la costumbre durante esta campaña-, Humala hizo siempre caso omiso de las mofas del ex mandatario Alejandro Toledo, quien en repetidas ocasiones lo trató de ''comandante Humala'' -también Toledo trató de ''mister Kuczynski'' a su ex ministro, debido a la doble nacionalidad que se le ha criticado durante la campaña-, para recalcar la supuesta relación de apoyo que tendría el nacionalista peruano de Hugo Chávez.

La modalidad de debate usada la noche de este domingo permitía a cada candidato exponer sus ideas durante dos minutos y medio, y obligaba luego a éste a recibir dos preguntas de igual número de candidatos, momento en que toda la artillería podría haberse dejado caer sobre Humala -quien lidera las encuestas y es señalado como la única carta segura a la segunda vuelta presidencial-, sin embargo, Toledo, Castañeda, Fujimori y Kuczynski realizaron débiles cuestionamientos al líder nacionalista, sólo menciones a medidas en páginas específicas de su plan de gobierno, a través de las cuales alentaría a la desinversión en el país. Tanto así, que Humala ocupó en varias ocasiones su tiempo de respuesta para dar a conocer ideas hasta ese minuto no desarrolladas, haciendo caso omiso a lo que se le había consultado (en seis ocasiones).

Es más, el punto álgido del debate no tuvo a Humala como protagonista -momento que evidencia la falta de temeridad que se echó de menos en este debate final-, sino a Luis Castañeda, Alejandro Toledo y Pedro Pablo Kuczynski. 

Un hábil ex alcalde de Lima trajo al debate un punto muy sensible para cualquier trabajador: los días de vacaciones, destacando que en el plan de gobierno de Kuczynski, como medida para generar más empleos, se contemplaba la reducción del descanso legal a 15 días.

Kuczynski, entre la espada y la pared, respondió: "yo nunca he propuesto reducir las vacaciones. Eso viene de una ley 20... 28015, que dio el presidente Toledo en ese entonces, para promover las pequeñas empresas, donde se puso 15 días de vacaciones... pero yo no firmé esa ley; yo no era ministro de Economía en esa época, entonces, yo le tengo que reconocer la verdad: yo nunca he propuesto 15 días de vacaciones, y punto, se acabó".

La respuesta del ex ministro no la dejó pasar Toledo, quien fiel a su estilo le enrostró: ''míster Kuczynski, no se 'sacuda' usted ahora''.

La crisis económica que habría recibido Alejandro Toledo de parte del gobierno de Alberto Fujimori (del que Keiko era la primera dama), y la inseguridad que exhibía la ciudad de Lima mientras Luis Castañeda era alcalde, fueron otros de los temas en los que se enfrascaron los cuatro candidatos que luchan por alcanzar a Humala, quien supo evitarlos en todo el debate, siempre concentrado en destacar su plan de gobierno, calmo como quien se sabe el líder de una carrera que está por terminar.