Lima. Human Rights Watch llamó la atención este jueves al presidente peruano Ollanta Humala por el uso de "fuerza letal" de agentes de seguridad del Estado para controlar protestas sociales, en las que habrían muerto 15 civiles por disparos durante el primer año de gobierno del militar retirado.

El director ejecutivo de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, en una carta enviada a Humala, le recomendó plasmar una serie de medidas para asegurar que su fuerza pública se ajuste a las obligaciones internacionales de derechos humanos asumidas por Perú.

"Reconocemos que el Estado peruano tiene la responsabilidad de asegurar que quienes participen en protestas y manifestaciones públicas respeten la ley", dijo la misiva del grupo de defensa de derechos humanos con sede en Nueva York.

"No obstante, también tiene la obligación de llevar a cabo operativos de orden público de un modo que garantice el pleno respeto de los derechos humanos, incluido el derecho a la libertad de expresión, de asociación y el derecho a la vida y la integridad física", escribió el organismo.

El gobierno de Humala, que asumió la presidencia en julio del 2011, enfrenta protestas sociales en demanda de una mayor tajada de los beneficios del boom económico que registra el país -rico en recursos naturales- desde hace una década.

Los conflictos afectan principalmente al sector minero por temor a que su desarrollo contamine el medio ambiente, lo que ha frenado algunos proyectos de una cartera de US$53.000 millones para la próxima década y que son considerados necesarios para sostener el crecimiento de la nación andina.

"Durante el primer año de su presidencia, 15 civiles habrían muerto tras recibir disparos efectuados aparentemente por miembros de las fuerzas de seguridad nacionales durante enfrentamientos con manifestantes", dijo HRW haciendo referencia a una cifra hasta inicios de julio.

El saldo de víctimas se ha elevado a 19 a la fecha, según la Defensoría del Pueblo.

El último hecho violento se produjo el miércoles, cuando un manifestante murió y otras cuatro personas resultaron heridas luego de un enfrentamiento con la policía durante una protesta contra la minera Barrick en el norte de Perú.