Nueva York. El Centro Nacional de Huracanes (CNH) seguía monitoreando este miércoles al poderoso huracán Earl y a otras dos tormentas tropicales en el océano Atlántico, que según los modelos de computación evitarían pasar por el Golfo de México, rico en petróleo.

Earl, que bajó a la categoría 3 en la escala de intensidad de huracanes de Saffir Simpson, pero aún provoca vientos de 200 kilómetros por hora (kph), se ubicaba a 290 kilómetros (km) al este de San Salvador, en las Bahamas, y a 1.255 km al sur-sureste del Cabo Hatteras, en Carolina del Norte.

El fenómeno adquiría una dirección noroeste a 26 kph, con una trayectoria prevista hacia el norte-noreste a lo largo de la costa este estadounidense.

La tormenta tropical Fiona, a unos 233 km al este de las Islas Sotavento, se fortaleció este miércoles, con vientos de hasta 96 kph y una dirección oeste-noroeste a 24 kph, dijo el CNH.

También se prevé que Fiona subirá hacia el norte-noroeste del Atlántico, pero se mantendrá más al este de la costa atlántica que Earl y permanecerá como una tormenta tropical en su punto de mayor intensidad.

En tanto, una amplia zona de baja presión a 1.290 km al oeste-suroeste de las islas de Cabo Verde, en el este del Atlántico, cobró mayor organización durante la noche y ahora tiene 80% de probabilidad de convertirse en una depresión tropical en las próximas 48 horas.

El sistema se dirigía hacia el oeste a una velocidad de 16 a 24 kph. Los primeros modelos de computadora mostraron que se moverá mayormente al oeste en el Atlántico, en un trayecto que lo llevará entre Barbados y las Islas Vírgenes británicas.