Playa del Carmen/Cancún, México. El huracán Rina se debilitó el jueves a tormenta tropical mientras se acercaba a centros turísticos clave del Caribe mexicano como Cancún y Playa del Carmen, donde miles de turistas anticiparon sus salidas y autoridades evacuaron zonas costeras.

De todas maneras, Rina impactaría en tierra el jueves arrojando mucha lluvia en la región y provocaría olas altas.

Rina, el sexto huracán de la temporada del Atlántico, se desplazaba hacia el noroeste a una velocidad de 9 kilómetros por hora (kph), con vientos máximos sostenidos de 110 kph, dijo el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.

En Playa del Carmen, cerca de donde el centro de la tormenta podría impactar, el mar estaba picado y los muelles para embarcaciones turísticas se encontraban cerrados.

"Normalmente aquí hay muchos vendedores, todos ellos se fueron desde ayer", dijo José Antonio Palma, vigilante del embarcadero de Cozumel.

Por las lluvias y oleaje elevado, se suspendieron los traslados de turistas entre Isla Mujeres y Cancún, y entre Cozumel y Playa del Carmen.

El aeropuerto de Cancún, operado por Asur, se encontraba abierto el jueves, pero más de 90 vuelos fueron cancelados. El miércoles unos 13,000 turistas lograron adelantar sus salida causando caos en la terminal aérea.

Más de 4.000 personas, entre residentes y turistas, fueron evacuados de Isla Mujeres, de la región sur del estado de Quintana Roo y de la paradisiaca isla de Holbox, debido a que se trata de un territorio bajo, muy propenso a inundaciones.

El CNH reportó que el centro de Rina se ubicaba a unos 145 kilómetros al sur de la isla de Cozumel, famosa por sus centros de buceo y sus arrecifes coralinos.

"El centro de Rina estará moviéndose cerca o sobre la costa este de la península de Yucatán el jueves por la noche o el viernes", dijo el centro con sede en Miami.

"Se espera un debilitamiento adicional para las próximas 48 horas", agregó.

Cancún, importante fuente de divisas para México, fue azotado en el 2005 por el huracán Wilma, que provocó daños millonarios y deterioró sus famosas playas de blancas arenas, que todavía se encuentran en recuperación.

En hoteles del popular balneario se ofrecían a los viajeros, a cambio del uso de la playa, actividades como juegos de mesa, concursos o películas.

Mientras tanto, la zona de discotecas, restaurantes y mercados de artesanías no había servicio hasta nuevo aviso.

En Playa del Carmen había desabastecimiento en supermercados por compras de gente nerviosa horas antes de la llegada de Rina.

El gobierno de Quintana Roo decretó la suspensión de clases en todos los municipios a lo largo de la costa norte del estado para evitar el tránsito de vehículos y facilitar las labores de Protección Civil.