La Habana. La Iglesia Católica de Cuba denunció este lunes el reciente maltrato de disidentes cometido por partidarios del Gobierno, diciendo que la violencia en contra de "personas indefensas" no tiene justificación.

En un comunicado, la Iglesia indicó que el gobierno de La Habana le informó que no había ordenado las agresiones contra los disidentes, pero esta afirmación fue recibida con escepticismo por uno de los principales activista de derechos humanos en la isla.

En semanas recientes, el grupo disidente Damas de Blanco y otros activistas han acusado a partidarios del gobierno y policías de agresiones y detenciones en La Habana y la ciudad oriental de Santiago de Cuba, donde se formó una nueva sección de las Damas de Blanco.

"Es bien sabido, y lo hemos reiterado en varias ocasiones, que la violencia de cualquier tipo, aplicada a personas indefensas, no tiene ninguna justificación, dijo la Iglesia Católica cubana.

"El gobierno cubano, ante estas situaciones, ha comunicado a la Iglesia que desde ningún centro de decisión nacional se ha dado la orden de agredir a estas personas", agregó el comunicado.

El gobierno cubano ha dicho que los denominados "actos de repudio" en contra de disidentes surgen espontáneamente por parte de sus seguidores, aunque diplomáticos extranjeros han dicho que son organizados por el Estado.

Elizardo Sánchez, jefe de la independente Comisión Cubana de Derechos Humanos, dijo que cualquier orden para el acoso de activistas tendría que haber venido "del nivel más alto del gobierno", incluyendo el presidente Raúl Castro.

"Yo estoy seguro de que el general Raúl Castro por lo menos aprobó o dio la orden de usar la fuerza en estas últimas semanas", sostuvo.

Sánchez dijo que era posible que al ejecutar las ordenes se haya usado "más brutalidad" de la que se previó oficialmente.

Sánchez prefirió no especular sobre los motivos de la Iglesia para incluir el desmentido del gobierno en su comunicado, diciendo únicamente que "La Iglesia aquí siempre ha debido ser muy cuidadosa".