La iglesia Católica lamentó este domingo que Honduras esté "manchada con sangre", debido a la violencia imperante en el país.

En su mensaje dominical, el catolicismo instó a obrar de forma coherente con la religión y a "no mancharse las manos con este mundo".

"La letra de nuestro Himno Nacional, nuestros próceres, ustedes y yo, estamos manchados con sangre", manifestó el obispo auxiliar de Tegucigalpa, Juan José Pineda, al inicio del mes dedicado a la Patria.

El religioso lamentó que "en nuestro país hay violencia, no paz. Hay odio, no fraternidad" y que "no suele gustar al hombre de hoy el hablar de la ley, o de la norma objetiva de nuestro obrar".

"Para un cristiano no todo consiste en ir a misa en domingo. No estamos diciendo que no sea importante esta celebración, sino que le debe corresponder una vida coherente", recalcó.

La homilía se enfocó en exhortar a los fieles a concretar la religión, ayudando a los más necesitados y a "no mancharse las manos con este mundo", que muchas veces está alejado de Dios.

Pineda remarcó que el justo no se dedica a cosas extraordinarias, pues procede honradamente y practica la justicia, tiene intenciones leales, no calumnia, no hace mal a su prójimo, ni difama a su vecino, no presta dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente.

"Esa es la verdadera sabiduría. El que así obra nunca fallará", aseguró.

De acuerdo a un informe del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), 72.5% de muertes por causa externa en el país corresponden a homicidios.