La Iglesia católica de Nicaragua inició hoy una jornada de ayuno y de rezo de la oración de exorcismo a San Miguel Arcángel, en "desagravio por las profanaciones" en estos tres últimos meses "contra Dios" con la violencia desatada en el país, que se ha cobrado entre 277 y 351 vidas.

"Unidos todos en oración y ayuno, junto a nuestros obispos", exhortó en una declaración la Conferencia Episcopal de Nicaragua, que actúa como mediadora y testigo de un diálogo nacional con el que se espera superar la grave crisis sociopolítica.

El obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, invitó a los nicaragüenses a vivir este día de ayuno y de oración "con el corazón libre de amarguras y sin resentimientos, orando personalmente y en familia y con una confianza infinita en el amor de Dios que libera del mal".

"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla", clamó el jerarca católico en su cuenta de Twitter.

Este viernes, en templos católicos del país se rezará la oración de exorcismo a San Miguel Arcángel.

Es una oración, precisamente, para combatir el espíritu del mal que hay en Nicaragua, según el Episcopado, que fue tildado ayer como "golpistas" por el presidente del país, Daniel Ortega.

El mandatario calificó este jueves de "golpistas" a los obispos de la Conferencia Episcopal y consideró que son cómplices de las fuerzas internas y de los grupos internacionales que, a su juicio, actúan en Nicaragua para derrocarlo.

Ortega hizo esas acusaciones ante miles de sandinistas en una plaza de Managua y mientras conmemoraba el 39 aniversario de la revolución sandinista.

El 7 de junio, la Conferencia Episcopal propuso a Ortega que adelantara a marzo de 2019 las elecciones fijadas para 2021 y que renunciara a presentarse a la reelección; pero Ortega lo rechazó y pensó que la propuesta mostraba que los obispos estaban "comprometidos con los golpistas", según dijo ayer.

En el rezo de la oración de exorcismo a San Miguel Arcángel, los obispos han instado "especialmente a los policías, militares y demás empleados públicos" que apoyan la violencia contra los nicaragüenses por orden del Gobierno, a reflexionar sobre la "grave y urgente" situación del país y a tomar las decisiones "que su conciencia les dicte y se comprometan a defender la vida, la verdad y la justicia".

La jornada de ayuno se repetirá el próximo 27 de julio y los días 3 y 10 de agosto, a lo que se sumarán otros actos religiosos, como un mes de "intercesión", que se desarrolla entre el 15 de julio y el 15 de agosto.