Integrantes o simpatizantes de Los Verdes Berlín estuvieron durante años involucrados en una red de pedofilia en la capital alemana. La investigación interna sobre los hechos, de carácter preliminar, publicada este miércoles, confirman que al menos dos políticos, ya fallecidos, participaron en los abusos, que fueron conocidos y alentados sobre todo por activistas pro derechos homosexuales integrantes del partido.

Un inconveniente es la falta de declaraciones de víctimas, sobre cuyo número se especula que podría llegar al millar. Los investigadores esperan que, ahora, muchas de ellas se pongan en contacto con ellos para declarar, afirmó el líder del partido Daniel Wesener, al presentar el informe en rueda de prensa junto a Bettina Jarasch, presidenta regional de Berlín, también de Los Verdes. Wesener afirmó que el partido quiere que se reconozca el sufrimiento de las víctimas y, también, indemnizarlo con compesaciones económicas.

El partido ha admitido su "fracaso total" en este caso de pedofilia continuada desde los años 80 hasta mediados de los 90. "Estamos avergonzados del fracaso institucional de nuestro partido, evidente e innegable después de nuestras investigaciones", dijo Jarasch. La presidenta habló de una "tolerancia mal entendida" y de ceguera ante las víctimas del abuso sexual. "No se hizo nada contra la propaganda pedófila", afirmó.

La libertad sexual que defendía el partido se extendía impunemente a los menores de edad. Incluso Fred Karst llegó a crear en 1992, dentro de la sección de apoyo a los homosexuales, el grupo de trabajo "Jóvenes y mayores", cuyas actividades permanecen aún en la sombra incluso para los doce miembros de la Comisión Investigadora. En 1995 se inició contra Karst un proceso de expulsión del partido, a la que se adelantó con su renuncia.