El ex ministro del Tribunal Constitucional (TC) y ex secretario general de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo (PS), junto al abogado y académico, Claudio Herrera, viajaron a Venezuela el viernes pasado con el objetivo de visitar, en representación de la Internacional Socialista (IS), al dirigente opositor Leopoldo López, quien permanece desde hace nueve meses encarcelado en el penal de Ramo Verde.

La delegación, sin embargo, fue impedida de ingresar al penal por funcionarios del recinto penal que indicaron que sobre el dirigente pesa una prohibición de visitas a causa de que él “y los demás presos políticos golpeaban los barrotes de sus celdas con sus cubiertos" en protesta por la negativa de la jueza,  a cargo del proceso, respecto de la petición de libertad formulada por el Grupo Especial sobre Detención Arbitraria de la ONU.

El objetivo de la visita de Viera-Gallo y Herrera, quienes acudieron al penal con la esposa de López y sus padres, era informar a la IS acerca de la situación del dirigente y numerosos otros presos políticos, además de formular recomendaciones para obtener su liberación.

Según se informó, mientras la delegación de la IS intentata acceder a la cárcel, Leopoldo López y el resto de los reos sacaron  un letrero entre los barrotes de sus celdas alusivos a su prisión e intercambiaron  saludos con sus familiares, pidiendo que se respetaran de sus derechos.

En respuesta, la guardia hizo sonar la sirena de un vehículo militar para acallar sus  dichos.

José Antonio Viera-Gallo declaró a los medios presentes en la cárcel, que “independientemente de la situación política de Venezuela, la IS ha enviado esta misión para conocer de primera mano la detención de Leopoldo López, la cual fue calificada de arbitraria por el Grupo Especial de Naciones Unidas, conminando a las autoridades venezolanas a ponerlo en libertad”.

El ex secretario de Estado lamentó la decisión de la jueza de primera instancia negando la petición de libertad  de Naciones Unidas, así como no haber podido tomar contacto directo con Leopoldo López.

Añadió que esta situación vulneraba gravemente los derechos humanos. “No existe razón alguna para que Leopoldo López esté  detenido. La acusación en su contra carece de fundamento jurídico. Tampoco hay  motivo que justifique la negativa a visitarlo”.

Viera-Gallo sostuvo que habría sido deseable poder expresar el parecer de la IS directamente a las autoridades del gobierno de Venezuela, para lo cual se hicieron numerosas gestiones al más alto nivel, sin haber recibido ninguna respuesta.

Adicionalmente, en su visita a Caracas la misión ha sostenido reuniones con los partidos miembros de la IS, representantes de la Mesa de Unidad Democrática, la Conferencia Episcopal Venezolana y otros actores relevantes de la vida pública del país.

Según se indicó, lo ocurrido será informadoa al consejo mundial de la IS que se reunirá el próximo 12 y 13 de diciembre en Ginebra.