Luego que la mandataria chilena Michelle Bachelet anunciara su decisión de pedir la incompetencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya en el caso de la demanda marítima presentada por Bolivia, se abre un proceso de impugnación que podría durar “un año y medio”.

Luego de aclarar que la Corte podría “acoger o rechazar” la impugnación chilena, el canciller Heraldo Muñoz explicó cómo se desarrollará el trámite:

• Chile presentará el texto con las llamadas excepciones preliminares, donde solicitará la incompetencia de la Corte. La fecha límite para presentar este documento es el 15 de julio ya que Bolivia presentó el 15 de abril su memoria sobre la demanda. Esta impugnación forma parte del proceso normal que establece la CIJ.

• La Corte suspende la tramitación de la demanda boliviana que pretendía que la CIJ obligara a Chile negociar “de buena fe” una salida soberana al océano Pacífico para ese país. Se iniciará, en dichos del propio canciller, un “mini juicio”.

• El tribunal nombra un juez ad hoc para la tramitación de este caso.

• La Corte se reúne con ambas partes y se fijan las fechas para el nuevo proceso.

• Cada país entrega documentos y argumentos orales, donde cada parte tiene que entregar algunas de las evidencias que reservaba para el fondo del proceso. Chile alega, por ejemplo, que la demanda boliviana pretende “en la práctica” modificar el Tratado de Paz y Amistad de 1904, que fijó los límites entre los dos países, y que la corte no podría decidir sobre este tema pues es anterior a su creación en 1948.

• Finalmente, “en un año y medio” más aproximadamente la CIJ podría resolver “acoger la incompetencia que nosotros vamos a argumentar, puede rechazarla o bien puede decir que nuestra presentación toca argumentos de fondo y, por lo tanto, dejarlos para el final”.

• Si la Corte rechaza las excepciones preliminares presentadas por Chile, el juicio por la demanda boliviana continuaría su tramitación.