Amán. Tropas sirias mataron al menos a 38 personas este domingo en un asalto con tanques a la ciudad oriental de Deir al-Zor, dijeron activistas, pese a una pedido directo de Naciones Unidas al presidente Bashar al-Assad para que deje de usar la fuerza militar contra la población civil.

El asalto a Deir al-Zor, capital de una provincia productora de petróleo, comenzó una semana después de que Assad enviara al Ejército a tomar el control de Hama, punto focal de casi cinco meses de protestas contra su Gobierno autocrático.

En otro ataque con tanques contra aldeas en las llanuras de Houla, al norte de la ciudad central de Homs, las fuerzas de seguridad causaron la muerte de al menos a 13 personas, señalaron activistas.

"Las cifras de víctimas van en aumento por hora", dijo el activista Suhair al-Atassi, miembro de los Comités de Coordinación de la Revolución Siria, por teléfono desde Damasco.

En una inusual respuesta al creciente derramamiento de sangre en Siria, la Liga Arabe se sumó el domingo a la ola de críticas de la comunidad internacional y pidió a las autoridades que detengan los actos de violencia contra manifestantes, reportó una agencia de noticias de Qatar.

Siria ha prohibido operar a la mayoría de los medios independientes desde el inicio del levantamiento contra Assad, por lo que es difícil verificar los relatos de los residentes, activistas y autoridades.

Assad ignora solicitud de la ONU. Un asesor de Assad dijo que la vecina Turquía, que calificó la incursión contra Hama como una atrocidad, no debería inmiscuirse en los asuntos de Siria y advirtió al ministro de Relaciones Exteriores Ahmet Davutoglu que recibiría una fría recepción cuando visite Damasco el martes.

"Esta mañana temprano columnas de tanques armados y excavadoras, con el apoyo de andanadas pesadas, irrumpieron en las entradas del norte y oeste de la ciudad y destruyeron las barreras hechas por los residentes", dijo un residente de Deir al-Zor.

"Una decena de tanques está tomando posiciones en la plaza principal del mercado Jubaila en el sector norte de Deir al-Zor", dijo por teléfono el residente, que se identificó como Abu Bakr.

Ammar Qurabi, un activista basado en el El Cairo, dijo que 42 personas murieron en Deir al-Zor y 17 en Houla. Otras 28 perecieron durante la madrugada, indicó, incluyendo ocho civiles en la provincia norteña de Idlib, luego de protestas tras las oraciones musulmanas de la tarde.

La Unión Coordinadora de la Revolución Siria afirmó que un total de 50 personas fallecieron en Deir al-Zor.

El asalto militar en Deir al-Zor, situada alrededor de 400 kilómetros al noreste de Damasci, fue lanzado un día después de que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidiera a Assad que estaba alarmado por la escalada de violencia y le exigió que moderara a sus fuerzas.

Ban "instó al presidente a detener el uso de fuerza militar en contra de los civiles de inmediato", dijo la oficina de prensa de la ONU.