La Paz. Indígenas bolivianos que protestan contra una carretera en la amazonía dejaron esperando dos veces el jueves al presidente Evo Morales, quien los convocó a un diálogo para buscar una salida al conflicto de dos meses que escaló en una masiva manifestación antigubernamental.

Una posición cerrada de los manifestantes de reunirse sólo en el Palacio de Gobierno sumó presión al mandatario indígena izquierdista, tres días después de que sufriera el primer revés electoral de su mandato al dominar el voto nulo en los comicios judiciales del pasado domingo.

Los manifestantes que llegaron el miércoles a La Paz tras recorrer más de 600 kilómetros desde la ciudad oriental de Trinidad fueron convocados a la Vicepresidencia, donde Morales los esperó durante casi tres horas.

"Lamento mucho que los hermanos no se presenten acá, no sé si realmente tienen una reivindicación o un rol de figurar en los medios de comunicación", dijo Morales en una conferencia de prensa, mientras aguardaba la presencia de los marchistas.

El mandatario indígena explicó que escogió la sede de la Vicepresidencia porque ésta tiene salas de deliberaciones y equipamiento técnico mejores que los del palacio presidencial.

Ante la insistencia y la larga espera, el ministro de Comunicación, Iván Canelas anunció que se envió a los manifestantes una nueva invitación para dialogar en palacio de gobierno, el jueves entrada la tarde, sólo con 20 de sus dirigentes, solicitud que no fue respondida.

Inasistencia sin explicación. Hubo varios minutos de espera y Morales convocó a una nueva conferencia de prensa por la noche para informar que por segunda oportunidad los indígenas no asistieron a la reunión, esta vez en Palacio y sin dar ninguna explicación.

"Hemos mandado una carta invitándolos aquí (Palacio de Gobierno) para empezar el diálogo y otra vez en vano. Nuevamente no hay compañeros dirigentes que se presenten al diálogo y lamentamos mucho", dijo Morales al manifestar que la intención de reunirse con los manifestantes sigue en pie.

Los indígenas anunciaron que permanecerán por tiempo indefinido en La Paz, unos en la plaza Murillo frente al palacio presidencial y otros en instalaciones de la universidad pública, hasta lograr un acuerdo sobre el polémico proyecto vial financiado por Brasil y otros temas planteados durante su protesta.

"Queremos que el diálogo sea de cara al pueblo, con los medios de comunicación y, si tuviéramos dificultad en los puntos de nuestra demanda, podamos salir a la plaza Murillo para consultar con nuestros hermanos y continuar el diálogo", afirmó el dirigente amazónico Fernando Vargas al pedir que el diálogo se instale en el Palacio de Gobierno.

La marcha indígena puso de manifiesto diferencias entre sectores sociales afines y contrarios al aymara Morales, quien está en el segundo año de su segundo mandato quinquenal.

La llamada "defensa del Tipnis (Territorio Indígena y Parque Nacional Isidoro Sécure)" fue tema recurrente de la campaña opositora a la que se atribuye en gran medida un alto porcentaje, cercano al 50%, de votos nulos registrados en elecciones judiciales el 16 de octubre.