El llamado era a una manifestación global y se logró. 82 países con 951 protestas es el primer recuento de la jornada del 15-O como se ha denominado las protestas masivas convocadas por el movimiento de los Indignados de España que no sólo se hizo eco en el viejo continente, sino que tuvo en Latinoamérica un acento importante.

Pero los primeros en plegarse fueron Oceanía y Asia. Nueva Zelanda y Australia congregaron a miles de personas en una marcha pacífica en que el acento fue pedir soluciones a la deteriorada situación económica del mundo. Inmediatamente después las manifestaciones arribaron a Japón donde cientos de personas exigieron un cambio global.

España como buen creador del movimiento fue el país con más manifestaciones, en total 60 en distintas ciudades del país, pero lejos el acto más concurrido fue en Madrid en la Puerta del Sol que hasta avanzadas horas seguía colmada de españoles que se reconocían cansados de un sistema que no los escucha y ni los entiende.

Londres, Berlín, París, Francfort, Roma y Nueva York fueron alguna de las capitales del mundo que más concurrencia anotaron. El punto negro de la jornada fueron los incidentes que justamente se vivieron en Italia. En Roma se reunieron 200 mil personas, sin embargo un grupo de no más de 40 personas con sus rostros cubiertos intentaron asaltar la sede del ministerio del Interior provocando la arremetida de la policía. Los enmascarados, conocidos como "Bloques Negros", prendieron fuego a numerosos vehículos, tiendas y cajeros automáticos, provocando la explosión de una bomba casera en una oficina del ministerio de Hacienda.
No obstante, ese incidente no opacó una jornada que tuvo su punto culmine en Latinoamérica, los últimos en manifestarse.

Latinoamérica. En Chile, país que ha vivido una seguida de protestas de manos de los estudiantes, escogió la avenida principal de Santiago para congregar a miles de personas, pero en prácticamente todas las capitales regionales se registraron manifestaciones, todas de carácter pacífico.

Y también hubo presencia internacional, pues los líderes del movimiento estudiantil fueron recibidos en Francia donde explicaron las demandas chilenas que han generado un paro de los estudiantes secundarios y universitarios por cinco meses.

En Buenos Aires, la Plaza de Mayo congregó a otros miles de argentinos, mientras que también hubo marchas en Mar del Plata, Mendoza, Neuquén, Rosario, Córdoba, San Miguel de Tucumán y San Salvador de Jujuy. Acá el lema fue exigir la inclusión de todos en el mundo.

En Perú, el acento fue la “revolución ética, un cambio de rumbo" y la demanda de un trata digno para cada ser humano. En este país las manifestaciones se concentraron en Lima.

En México, la invitación fue a tomarse a las calles con un acto en el Monumento a la Revolución. La tónica de los aztecas fue exigir una solución al clima de violencia generada por los narcos.

Ecuador optó por "Acampada Quito" una manifestación de carácter pacífico que buscaba evidenciar las debilidades que observan en el sistema capitalista.

Paraguay hizo suyo la convocatoria y apeló a la “Revolución Mundial" que buscan los Indignados sus demandas incluyen desde una reforma agraria hasta la regulación del sistema financiero.

Colombia, Bolivia y Uruguay también anotaron masivas manifestaciones todas sin incidentes y con un mensaje claro, es tiempo de cambios.

En Brasil el centro de las protestas fue Sao Paulo donde se reunieron miles de personas en Largo de Sao Bento, un paseo colonial ubicado en el centro paulista. La consigna escogida fue “democracia real ya" y las protestas se multiplicaron al menos por 39 ciudades.

La única excepción en Latinoamérica fue Cuba. Incluye la bloguera Yoani Sánchez alzó la voz al consultar a través de Twitter "¿Cuándo vamos a indignarnos públicamente los cubanos?. ¿Cuando vamos a entender que aquí hay miles de razones para indignarse?".