Chile tiene el mayor porcentaje de gasto privado en todos los niveles educativos de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con 40% del gasto en educación proveniente de fuentes privadas, que se dispara al 76% en la Educación Terciaria.

Según un informe publicado este martes por esa organización sobre el panorama educativo de sus 34 miembros y otros países como Colombia, Brasil y Argentina, la proporción del gasto privado es aproximadamente tres cuartas partes en la educación superior, frente al promedio de la OCDE que es menos de un tercio.

No obstante, el gasto por estudiante en Chile ha aumentado constantemente durante las últimas dos décadas y se ha duplicado desde 1995, convirtiendo a Chile, junto a Polonia, Estonia, Irlanda y Eslovaquia, en uno de los países de la OCDE que más aumentó su compromiso financiero con la educación.

El país sudamericano invirtió el 6,9 % de su Producto Interior Bruto (PIB) en instituciones educativas en 2011, por encima de la media de la OCDE, situada en el 6,1 %.

El país sudamericano registra la mayor brecha salarial por género entre los graduados superiores de todos los países miembros.

Entre 2005 y 2011, las instituciones educativas en Chile aumentaron el gasto por estudiante en la educación primaria, secundaria y postsecundaria en  62 %, sin embargo está todavía entre las naciones que menos gasta por alumno.

En 2011, Chile dedicó alrededor de US$5.522 por estudiante al año en todos los niveles de la educación, desde primaria hasta terciaria, mientras que la media de la OCDE es de US$9.487 por estudiante.

Otro de los datos llamativos que destaca la OCDE son los bajos números de asistencia a la educación pública entre adolescentes.

Solo el 37 % de los jóvenes chilenos de 15 años acuden a centros públicos, en comparación con el 82 % de la media de la organización.

Por otra parte, un profesor de educación postsecundaria gana de media en Chile unos US$26.195 al año, mientras que la media en la OCDE está en los US$42.861, lo que supone el 77 % de lo que ganan otros trabajadores con educación superior en Chile.

Asimismo, el país sudamericano registra la mayor brecha salarial por género entre los graduados superiores de todos los países miembros, y es que las mujeres chilenas con educación superior ganan el 62% del salario que perciben los hombres en las mismas condiciones.