Santiago, Xinhua. Una investigación sobre los errores y omisiones de autoridades chilenas durante el terremoto y tsunami del 27 de febrero de 2010, que dejó cientos de muertos, reveló que la Armada habría adulterado documentación para encubrir negligencias.

De acuerdo con el informe de la Policía de Investigaciones (PDI), citado este jueves por la prensa local, se detectó la manipulación de una bitácora que registró las actuaciones de la guardia del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (Shoa) en la emergencia del 27 de febrero de 2010.

El informe entregado al ministerio Público (Fiscalía Nacional), señala que el texto original de la bitácora fue borrado y corregido.

De esta manera aparece la frase "emergencia alerta de tsunami" a las 03:40 de la madrugada (local), cuando a esa hora se descartaba en un informe a la presidenta Michelle Bachelet un peligro en tal sentido.

Las pesquisas indicaron que el texto original que fue borrado y dice "03.55 Zafarrancho", una jerga militar naval que indica a la tripulación de una embarcación para salvar situaciones de emergencia.

Pero a esas horas en varias localidades de la costa de la zona centro sur de Chile ya estaban sufriendo los embates del tsunami.

El tsunami dejó un saldo de 156 muertos y 25 desaparecidos, mientras que el terremoto causó otras 360 personas fallecidas, en uno de los mayores sismos registrados en la historia.

La madrugada del 27 de febrero de 2010 Chile sufrió un terremoto de 8,8 grados Richter, que provocó un tsunami posterior, que no fue alertado a la población pues los servicios de emergencia, entre ellos el mismo Shoa, lo descartaban.

El informe de la PDI también señala una serie de errores y negligencias de funcionarios de la Armada de Chile o lo largo de la zona afectada, donde no habría existido la voluntad de ayudar a la población ante la crisis.

Entre otros casos, señala el del islote Orrego, frente a la sureña ciudad de Constitución donde se efectuaba un festival musical y muchas personas se encontraban en el sitio, y que en su mayoría fueron rescatadas por pescadores del lugar.

La PDI señala que los efectivos de la Armada "en ningún momento se mostraron con el ánimo de salir a realizar una evacuación del sector costero de la comuna o bien, algún intento por el rescate de las personas atrapadas en las islas".

En total murieron 18 personas y otras siete permanecen desaparecidas tras llegar la ola del tsunami al islote.

El documento de la policía de investigaciones fue entregado el pasado martes a la Fiscalía Occidente en Santiago, y en él se detalla el actuar de autoridades políticas, de las Fuerzas Armadas y la policía de Valparaíso de las zonas afectadas.

Entre las autoridades involucradas se encuentra la ex presidenta Michelle Bachelet, a quien los partidos de derecha responsabilizan en su papel de autoridad política y responsable final, pese a que la justicia no tendría en sus planes procesarla, como si podría suceder a otros funcionarios, acusado de negligencia.

El tsunami dejó un saldo de 156 muertos y 25 desaparecidos, mientras que el terremoto causó otras 360 personas fallecidas, en uno de los mayores sismos registrados en la historia.