Tegucigalpa, Honduras. La Policía Nacional de Honduras inició este lunes la aplicación de pruebas antidoping y polígrafo a sus elementos, en el marco del proceso de depuración de la institución que exige la población.

Hasta la sede de la Secretaría de Seguridad en el barrio Casamata de Tegucigalpa llegó personal de Medicina Forense del Ministerio Público para aplicar las pruebas necesarias para verificar si los policías están ligados al crímen organizado y narcotráfico.

El primero en someterse a los exámenes fue el director de la Policía, Ricardo Ramírez del Cid, junto a doce comisionados.

Al respecto, Ramírez manifestó que tras él seguirán altos mandos de la institución.

"Esto se lleva a cabo para animar a seguir mi ejemplo a todos los miembros del cuerpo", aseguró, al tiempo que aclaró que las pruebas son voluntarias, pues los agentes no están obligados por ley a practicársela.

No obstante, "consideramos que si alguien se resiste al polígrafo es que tiene algo que esconder", señaló.

De acuerdo a Ramírez del Cid, las pruebas pretenden además transparentar el accionar de la policía y de su administración.

"Lo que sea necesario, lo vamos a hacer" para separar a los malos elementos), indicó el general retirado.

Las pruebas antidoping se realizarán a unos 50 directores nacionales, según el vocero de la policía, Héctor Iván Mejía.

"Tal como se había anunciado, el Ministerio Público ha procedido a realizar pruebas necesarias para poder testimoniar y documentar quién de los miembros podría tener relación con presencia de algún tipo de drogas", informó Mejía.

El MP levantará actas de las pruebas realizadas, como autoridad reconocida y aprobada "para que no se aleguen situaciones fuera de ley".

Las muestras de orina serán analizadas por personal de Medicina Forente. Posteriormente, se darán a conocer las actas supervisadas por los jefes departamentales y regionales.

Las muestras de orina serán analizadas posteriormente por personal de Medicina Forense.

La semana pasada, la Secretaría de Seguridad confirmó la separación  de 29 agentes y 9 oficiales que están siendo investigados por participar en actos delictivos.

Además, ya existe una lista de varios comisionados generales que deben ser separados de la Policía Nacional, que se encuentra en manos del presidente  Porfirio Lobo y su ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla.