Si bien en los últimos 15 años las mejoras en salud, acceso a los servicios básicos y vivienda han contribuido a elevar el nivel de vida de los mexicanos, todavía se requieren más acciones para que los indicadores de bienestar en México se aproximen a la media de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), reveló el informe “Midiendo el bienestar en los estados mexicanos” de este organismo.

Una de las aristas que frenan el bienestar del país es la seguridad, una de las 12 dimensiones que agrupa los 35 indicadores disponibles. En este eje, Guerrero fue la entidad con la mayor tasa de homicidios en el 2013, con 64.8 muertes ilegales por cada 100.000 habitantes, mientras la menor proporción se registró en Yucatán (2.4 homicidios por cada 100.000 habitantes).

El promedio nacional se ubicó en 19.5 homicidios por cada 100.000 habitantes, umbral que rebasan 12 estados. Al comparar con las cifras del 2000, los resultados son alarmantes. México aumentó en este periodo 38.7 muertes por cada 100.000 personas y, además, sólo seis entidades redujeron este fenómeno, donde la mayor caída de homicidios se mostró en Campeche (1.5 homicidios).

Los estados con mayor incremento en esta tasa fueron Chihuahua (de 19.3 homicidios en el 2000 a 58.8 en el 2013), Guerrero (de 26.1 a 64.8), Sinaloa (de 18.1 a 41.1), Coahuila (5.2 a 27.6) y Colima (10.5 a 32.5 muertes por cada 100.000 habitantes).

En lo que se refiere al indicador de la percepción de la inseguridad para el 2014, el Estado de México se ubicó como la entidad con el mayor porcentaje de personas que perciben su colonia o localidad como inseguros respecto de la población de 18 años y más, con 69,0%; le siguen Tabasco (58,9%), Morelos (57,2%) y el DF (51,5%).

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El promedio nacional se ubicó en 45,3%, donde siete estados se encontraron arriba de este horizonte. Destaca que este coeficiente fue menor en Sinaloa (31,3%), Yucatán (28,2%) y Nayarit (26,6%).

Al confrontar estos datos con los del 2011, se encontró que la percepción de inseguridad retrocedió en siete entidades (lo lideró Chihuahua, al pasar de 46,8 a 32,1%), aunque en otras se registraron aumentos, como en Tabasco (de 41,9 a 58,9%), Edomex (55,2 a 69,0%) y Tlaxcala (29,0 a 42,7%).

Entre el 2010 y el 2013, la tasa de incidencia delictiva en todo México transitó de 30.490 a 41.563 delitos por cada 100.000 habitantes; sobresale que el Estado de México mostró la mayor proporción en el 2013 (93.003), así como el mayor ritmo en este lapso (un aumento de 60.117 actos ilícitos).

El último indicador de cuatro que integran la dimensión de seguridad es sobre la confianza en la policía, que exhibió que en el 2014 11 estados se encontraron por debajo de la media nacional, con 50,1% de mexicanos que perciben el trabajo de la policía estatal como algo efectivo o muy efectivo.

Los principales fueron Michoacán (45,5%), Morelos (45,0%), Tabasco (38,2%), Estado de México (37,5%) y el DF (31,9%); en comparación con los datos del 2011, solamente Chiapas redujo su confianza en el cuerpo de seguridad (de 51,7% a 49,7%).