San Salvador, Contra Punto Diario Digital. El  Banco Central de Reserva (BCR) informó que hasta 2014 el impacto de la violencia en la economía ronda US$4.000 millones, lo que equivale a 16% del Producto Interno Bruto (PIB).

El valor reflejado en el PIB o valor monetario de los bienes y servicios finales producidos por una economía en un período, compila los gastos de pago de vigilancia privada que realizan los empresarios, la población en general y el gobierno, además del pago de extorsiones que cobran los pandilleros.

Previo a la cifra más reciente, el BCR manejaba que el impacto rondaba el 11% del PIB, lo que equivale a $2,768 millones. Asimismo reveló que el gasto en seguridad incluía los montos destinados a brindar servicios de salud a heridos, pago de seguridad privada por parte de las empresas y entidades públicas, homicidios, extorsiones y otras situaciones derivadas del fenómeno social.

A su vez se confirmó que los homicidios y las extorsiones son los delitos que más afectan el crecimiento económico de El Salvador.

La Cámara de Comercio e Industria de El Salvador sostenía entre 2008 y 2011 que la inseguridad le costaba al país US$2,100 millones anuales, lo que representaba 9,7% del PIB.

En países como México, se estima que el impacto económico de la violencia ascendió en 2015 a 2,12 billones de pesos, cifra que representa el 13% de la producción nacional. La mayor parte del gasto en seguridad se destina a la compra de patrullas y contratación de policías.

En 2015, un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reveló que El Salvador es uno de los países que tiene los costos económicos más altos de Latinoamérica y el Caribe a raíz de la violencia y el crimen.

En documentos del mismo instituto, se clasifica a los países que tienen gastos moderados con relación a la atención a la criminalidad y las pérdidas económicas por el accionar delictivo y los que tienen altos costos económicos. En este grupo se encuentra El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Venezuela, Brasil, México, y Paraguay. Entre los países que tienen gastos moderados por la violencia se encuentran Costa Rica, Chile, Uruguay y Perú.