Brasilia. Rosa Weber, integrante del Supremo Tribunal Federal de Brasil, votó el miércoles contra el pedido de Luiz Inácio Lula da Silva de que se le permita seguir en libertad hasta que se agoten los recursos en todas las instancias judiciales, una decisión que daría por tierra con las intenciones del exmandatario.

La decisión de Weber deja la votación -que ingresó en un período de receso hasta más tarde el miércoles- en un 4-1 en contra de la presentación de Lula.

El esperado fallo del STF tiene lugar en medio de un fuerte clima de polarización en el país. Lula lidera todas las encuestas sobre intención de voto de cara a las elecciones presidenciales de octubre.

Pero incluso si no termina en la cárcel, el exlíder sindical no puede presentarse para cargos públicos tras su condena por corrupción, acusado de recibir un departamento en la playa a cambio de ayudar a la constructora OAS a ganar contratos del Gobierno.

Los jueces no tienen plazo para votar, por lo que no hay certeza de que el juicio concluya este miércoles.

La máxima corte brasileña decidió en 2016 que los acusados deben comenzar a cumplir con sus sentencias de prisión después de que el fallo se mantenga en una segunda instancia. Pero varios miembros del cuerpo están presionando para que se revise la decisión.

Investigadores de la llamada Operación Lava Jato (Lavado de Autos), en la que se enmarca el proceso contra Lula, destacan que la posibilidad del inicio del cumplimiento de la pena después de una condena en segunda instancia es esencial para la continuidad y el avance de las investigaciones.

Los jueces no tienen plazo para votar, por lo que no hay certeza de que el juicio concluya el miércoles.

La decisión del STF tiene lugar en medio de un fuerte clima de polarización en el país sudamericano. Lula es líder en todas las encuestas sobre intención de voto de cara a las elecciones presidenciales de octubre.

Pero incluso si no termina en la cárcel, el exlíder sindical no puede presentarse para cargos públicos tras su condena por corrupción, acusado de recibir un departamento en la playa a cambio de ayudar a la constructora OAS a ganar contratos del Gobierno.