En el secreto mejor guardado de Latinoamérica se ha convertido la real gravedad del estado de salud del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, un diagnóstico por el que periodistas y miembros de la inteligencia luchan de lado a lado.

Chávez, quien regresó la semana pasada desde La Habana, Cuba, donde se sometió a su cuarta sesión de quimioterapia, estaría siendo tratado por un cáncer de próstata, una variedad de esta enfermedad que el primer mandatario no ha querido negar o confirmar.

Para algunos medios de prensa, entre los que se encuentra El Nuevo Herald, de Miami, la cautela y el manto de duda usado por Chávez en torno a su enfermedad -a diferencia de la transparencia usada por otros mandatarios latinoamericanos que han sido recientemente afectados por un cáncer, como Dilma Rousseff y Fernando Lugo-, haría muy probable que “se encuentra en un estado crítico; no grave, pero sí crítico, complicado”, tal como indicó una de las fuentes consultadas por El Nuevo Herald este lunes, cuya identidad no puede ser revelada debido a la sensible ubicación en la que se encuentra.

A la explícita negativa de Chávez de no querer detallar el tipo de cáncer que lo afecta -el mandatario aseguró el jueves pasado que develarlo sería "alimentar la morbosidad"-, se han agregado sucesivas apariciones del presidente venezolano en tenidas deportivas, más joviales a las acordes al protocolo de su investidura, actos que paradojicamente no han hecho más que atizar las dudas sobre la real gravedad de su estado de salud.

Hasta ahora, lo oficial es que según el gobierno, Chávez fue operado de un absceso pélvico el 10 de junio en La Habana, donde se encontraba de visita oficial. Ni más ni menos. Escasa información para el presidente más mediático de Latinoamérica.

¿Cuál es el real estado de salud de Hugo Chávez? El Nuevo Herald afirma que su estado es crítico, mientras que la cadena de noticias Telesur, si bien lo enfoca con su rostro hinchado por los efectos tradicionales de la quimioterapia, destaca en paralelo que sigue trabajando, tal como lo mostró este lunes en una ceremonia en que Venezuela y Bielorusia firmaron acuerdos de desarrollo.