Singapur. Al Qaeda y grupos asociados a la red siguen siendo la mayor amenaza de seguridad mundial, a pesar de la muerte de Osama bin Laden, dijo este martes el jefe de la Interpol.

Las aerolíneas y otras formas de transporte público son las que se encuentran en mayor riesgo, y por ello se ha convertido en un tema de especial preocupación el que los terroristas usen pasaportes falsos para viajar sin ser detectados, dijo el secretario general de la Interpol, Ronald Noble, a periodistas en actividades complementarias de una reunión de la industria de la aviación en Singapur.

"Incluso antes de que bin Laden fuese capturado y muerto, la mayor amenaza no era sólo Al Qaeda, sino los grupos terroristas asociados a Al Qaeda en todo el mundo", declaró. "Creo que sigue siendo la mayor amenaza ahora tal como lo era antes de su muerte", agregó.

"La industria aérea y de las aerolíneas sigue siendo el objetivo principal de los terroristas, pero nosotros hemos visto de los datos de inteligencia recuperados (...) que también se están concentrando mucho en el transporte público. Pero las aerolíneas siguen siendo un blanco especial", declaró.

Las agencias de seguridad revisaron 490 millones de pasaportes en el 2010 e identificaron 40.000 de ellos que habían sido denunciados como robados o perdidos.

Una gran preocupación, sostuvo, es el uso de pasaportes robados o perdidos y el hecho de que muchos países no buscan los pasaportes de los pasajeros en una base de datos de documentos perdidos.

"Una de cada dos llegadas internacionales no es revisada. Eso es casi quinientos millones que cada año no son revisadas", dijo Noble.

"Nosotros sabemos que si un terrorista puede moverse de un país a otro sin ser detectado, ese es un riesgo para todos los países y, desde la perspectiva de la Interpol, esa es una cifra que uno se arriesga a que afecte a todos los países del mundo", afirmó.

Expresó que las agencias de seguridad revisaron 490 millones de pasaportes en el 2010 e identificaron 40.000 de ellos que habían sido denunciados como robados o perdidos. La base de datos de la Interpol, declaró, contiene los detalles de 16 millones de pasaportes perdidos y de 12 millones de documentos nacionales de identidad extraviados.

"Cada país debería concentrarse en los individuos de los cuales al menos tienen conocimiento, los que tienden a no ser ciudadanos", dijo Noble.

"Así que la atención de cada país debería ser recibir la mayor cantidad de información posible sobre extranjeros cuando ellos vienen a sus países para que puedan decidir si emitir o no una visa. Y ellos hacen eso mediante la revisión de los documentos de identidad y compartiendo información a través de sus servicios de inteligencia, a través de sus policías y la Interpol en todo el mundo", sostuvo.