La Paz. Cuba y Bolivia dijeron este miércoles que rechazan la "injerencia" de Estados Unidos en Egipto e hicieron votos por una salida pacífica y democrática a la crisis política en el país africano, uniéndose una vez más a las voces críticas al manejo exterior de Washington.

El pronunciamiento fue hecho en La Paz por los cancilleres de Bolivia, David Choquehuanca, y de Cuba, Bruno Rodríguez, tras la firma de acuerdos de cooperación y justo cuando Egipto es escenario de enfrentamientos entre seguidores y opositores al presidente Hosni Mubarak, presionado para que ponga fin a su mandato de tres décadas.

"Egipto es un país amigo y deseamos una solución pacífica y soberana que se ajuste a los intereses de ese pueblo y de la nación egipcia y rechazamos toda forma de injerencia extranjera en este proceso, como la que realiza el gobierno de Estados Unidos", dijo Rodríguez a reporteros.

Choquehuanca señaló que Bolivia seguía de cerca la crisis como parte del movimiento de países no alineados, en el que participa también Egipto, cuyo presidente Mubarak enfrenta un levantamiento popular que lo llevó a anticipar que no buscará la reelección en unos comicios en septiembre.

"Nosotros rechazamos cualquier injerencia en Egipto, queremos solicitar que las soluciones se encuentren mediante diálogo y pedimos que escuchen al pueblo y que se haga lo que el pueblo pide de manera soberana", dijo el canciller boliviano.

Desde la llegada del izquierdista Evo Morales a la presidencia de Bolivia en enero de 2006, La Paz y La Habana han estrechado sus relaciones y compartido con frecuencia posiciones en política internacional.

Los gobiernos de La Paz y La Habana, junto con el de Caracas, son los principales críticos en Latinoamérica de Estados Unidos, que ha presionado en los últimos días a Mubarak para que deje el poder luego de que lo apoyó como un aliado clave en la lucha contra el islamismo en Oriente Medio.