Estambul. Irán advirtió que seguirá con el enriquecimiento de uranio si es atacado, mientras sus negociadores se preparaban para conversaciones con seis potencias mundiales este viernes, que buscan desarmar una crisis por su polémico programa nuclear.

Las expectativas de cualquier avance en el enfrentamiento de ocho años por las ambiciones nucleares de Irán eran mínimas antes de una segunda ronda de negociaciones entre Teherán y las potencias en la ciudad turca de Estambul, a realizarse este viernes y sábado.

Estados Unidos dijo que esperaba que las conversaciones de las grandes potencias con Teherán den pie a "un proceso significativo y práctico que resuelva los asuntos centrales del programa nuclear de Irán".

El portavoz del Departamento de Estado estadounidense, P.J. Crowley, también indicó en un comunicado escrito que Washington está "comprometido a hacer que Irán cumpla sus obligaciones internacionales, y seguirá haciéndolo hasta que Irán tome medidas tangibles para resolver preocupaciones internacionales sobre su programa nuclear".

Sin nuevas ofertas. En tanto, negociadores iraníes dijeron a Reuters que no tenían nuevas ofertas para un intercambio de combustible nuclear pero estaban listos a discutir un acuerdo basado en los términos ofrecidos el año pasado, que fueron rechazados entonces por ser una oferta muy pequeña y tardía.

Un acuerdo de intercambio de combustible, bajo el cual Irán entregaría parte de su uranio de bajo enriquecimiento (LEU por su sigla en inglés) a cambio de combustible especialmente procesado para un reactor en Teherán que produce isótopos médicos, crearía confianza pero no resolvería asuntos clave.

Es probable que cualquier acuerdo dependa de persuadir a Irán para que entregue gran parte de su reserva de LEU, a fin de disuadir los temores de que retiene gran parte de su material para desarrollar una bomba nuclear, enriqueciéndolo a un alto nivel de pureza fisible.

Existe preocupación internacional de que el declarado programa de energía nuclear civil de Irán esté encubriendo un intento por fabricar bombas atómicas.

Las seis grandes potencias que lidian con Irán mediante la encargada de política exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, son Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia, China y Alemania.

En la víspera de las conversaciones, el enviado iraní a la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA por su sigla en inglés), Ali Asghar Soltanieh, tomó una postura desafiante y dijo en Moscú que el enriquecimiento seguiría aún cuando las instalaciones nucleares fueran atacadas.

"Tenemos previsto otro centro en Fordow cerca de Qom", señaló Soltanieh. "Es, digamos, una instalación de reserva, para que si un sitio es atacado, podamos seguir el proceso de enriquecimiento", agregó.

Estados Unidos e Israel no han descartado una acción militar si la diplomacia falla e Irán se acerca a la capacidad de armas atómicas.