Bushehr, Irán. Irán comenzó el sábado a cargar combustible en su primera planta de energía nuclear, después de décadas de demoras y en medio de temores de la comunidad internacional sobre que busca desarrollar una bomba atómica y no sólo electricidad.

La televisión estatal mostró imágenes en vivo del jefe nuclear iraní, Ali Akbar Salehi, y su homólogo ruso observando lo que parecía ser una barra de combustible suspendida desde el techo.

"El inicio de la primera etapa de la activación física se ha ocurrido", dijo el portavoz de la corporación estatal nuclear rusa Rosatom, Sergei Novikov.

Rusia ha construido y suministrado el combustible para la planta de Bushehr, obra que inició la compañía alemana Siemens en la década de 1970, antes de la revolución islámica de Irán.

Funcionarios iraníes dijeron que tomaría entre dos a tres meses antes de que la planta comience a producir electricidad una vez que las barras de combustible de uranio sean llevadas al reactor.

Expertos dicen que el activar la planta de US$1.000 millones no llevaría a Irán más cerca de armar una bomba nuclear, ya que Rusia suministrará el uranio enriquecido para el reactor y se llevaría el combustible gastado que podía ser utilizado para obtener plutonio para armas.

Irán sigue bajo una intensa presión internacional para que detenga el enriquecimiento de uranio, algo que Occidente dice ya no necesita hacer debido a que puede adquirir combustible nuclear desde el extranjero.

La negativa de Teherán a cesar el enriquecimiento ha resultado en una serie de sanciones de la ONU y duras medidas unilaterales de Estados Unidos, la Unión Europea y otros países.

Irán insiste en que no busca desarrollar una bomba y dice que tiene el derecho soberano a acceder a la tecnología nuclear y al enriquecimiento de uranio.

La carga de combustible en Bushehr es un hito en el camino de Irán hacia la consecución de tecnología que dice que reducirá su consumo de sus abundantes combustibles fósiles, lo que le permitiría exportar más petróleo y gas, y para estar preparados para cuando las riquezas minerales del país se agoten.