Teherán. El presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, dijo que una mujer condenada por adulterio a ser apedreada hasta morir no será enviada a Brasil, a pesar de la oferta del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva de darle asilo.

La sentencia impuesta sobre Sakineh Mohammadi Ashtiani por una relación extramarital ha causado indignación internacional y se ha convertido en un sorpresivo tema en la campaña para las elecciones presidenciales de octubre en Brasil.

Lula, que tiene buenas relaciones con Ahmadinejad, ofreció asilo a la mujer previamente este mes. La propuesta fue rechazada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, cuyo portavoz dijo que el líder brasileño no había "suministrado suficiente información" sobre el tema.

"Creo que no hay necesidad de crear algún problema al presidente Lula al llevarla a Brasil" sostuvo Ahmadinejad.

En una entrevista con el canal estatal iraní de habla inglesa Press TV, el presidente iraní declaró: "Creo que no hay necesidad de crear algún problema al presidente Lula al llevarla a Brasil".

"Queremos exportar nuestra tecnología a Brasil en lugar de un tema de esta naturaleza", agregó. La entrevista fue televisada el lunes por la noche con una traducción en off al inglés.

"Al final hay un juez y los jueces son independientes. Pero hablé con el jefe de la Justicia y la Justicia tampoco está de acuerdo con algo así", señaló.

De acuerdo a la ley islámica (sharia), los delitos como asesinato, adulterio, violación, robo armado, apostasía y tráfico de armas son castigados con la pena de muerte.

"Plan occidental". El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores Ramin Mehmanparast dijo en una conferencia de prensa que el furor por el caso de la lapidación fue fomentado por Occidente para perjudicar a Irán.

"Este es más bien un plan para crear problemas a las muy cercanas relaciones con Brasil y Turquía", opinó.

Brasil y Turquía mediaron un acuerdo de intercambio de combustible nuclear con Irán en el marco de la polémica por el enriquecimiento de uranio, que Occidente teme que sea un plan encubierto para el desarrollo de una bomba nuclear. Teherán rechaza la acusación.

Las relaciones con las potencias emergentes son cada vez más importantes para la república islámica que recibió una nueva ronda de sanciones internacionales por su programa nuclear, en un esfuerzo liderado por Washington.

Mohammadi Ashtiani fue condenada en el 2006 de haber tenido una "relación ilícita" con dos hombres y recibió 99 latigazos como parte de su sentencia, según el grupo de derechos humanos Amnistía Internacional.

A pesar de eso, fue convicta posteriormente por "adulterio", lo cual Amnistía dice que ella nieta, y fue sentencia a ser apedreada hasta morir. Teherán ha suspendido la sentencia pendiente de una revisión de parte del sistema judicial del país.

Amnistía Internacional dice que Irán es el segundo país del mundo después de China en el número de ejecuciones, con al menos 346 en el 2008.