Teherán. Irán dijo este martes que pronto reanudará las conversaciones nucleares con Turquía y Brasil, un tentativo primer paso de vuelta a las negociaciones internacionales tras una nueva ola de sanciones impuesta a Teherán por su polémica labor nuclear.

Irán ha menospreciado las sanciones de Naciones Unidas, la Unión Europea y Estados Unidos, y el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, dijo este lunes que volvería a las largamente estancadas conversaciones con las potencias mundiales sólo bajo ciertas condiciones, y no antes de fines de agosto.

Su ministro de Relaciones Exteriores dijo que las conversaciones comenzarían antes con los dos países con los que acordó un intercambio de combustible nuclear en mayo -similar a uno mediado por la ONU del que Teherán se retiró a fines del año pasado- y que votaron en contra de las sanciones.

"Hubo algunos contactos con los ministros de relaciones exteriores de los tres países (Irán, Turquía y Brasil)", dijo Manouchehr Mottaki en una conferencia de prensa.

"Una reunión conjunta está en las prioridades y la anunciaremos en uno o dos días más", agregó.

Irán no ha tenido conversaciones sustanciales con potencias mundiales desde que se llegara al acuerdo en principio del intercambio de combustible con Rusia, Francia y Estados Unidos en octubre.

El pacto comprometía a Irán a enviar 1,2 toneladas de uranio de bajo enriquecimiento (LEU) -que representaba cerca de 70% de sus reservas en ese momento- al exterior, a cambio de combustible especialmente procesado para mantener el reactor de investigación médica de Teherán en funcionamiento.

En un giro, Irán acordó en conversaciones sostenidas en mayo con Brasil y Turquía entregar 1,2 toneladas de LEU.

Para entonces, la reserva de LEU de Irán había duplicado su tamaño y el intercambio se había devaluado a los ojos de Occidente, ya que no despojaba a Irán del suficiente LEU para evitar un mayor refinamiento del material y su posterior uso en una bomba atómica.

En tanto, Irán ha elevado las sospechas de Occidente al aumentar el nivel de enriquecimiento a 20% de pureza, afirmando que así podrá producir el combustible para el reactor sin ayuda extranjera, al tiempo que avanza gran parte del camino hacia el enriquecimiento para armas.

Por lo tanto, el acuerdo de mayo hizo muy poco y llegó tarde para evitar un nuevo conjunto de medidas punitivas de la ONU, la UE y Estados Unidos.

Rusia, que apoyó el esfuerzo liderado por Estados Unidos para presionar por más sanciones y desde entonces se ha quejado sobre las medidas unilaterales más estrictas de Washington y la UE, dijo este martes que quería volver a las conversaciones con Teherán.
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, señaló que quería conversaciones entre Irán, Estados Unidos, Rusia y la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA por su sigla en inglés) para proveer a Irán de combustible para su reactor y así evitar el mayor enriquecimiento de uranio.

"Espero que Irán responda positivamente y que esto ayude a evitar que la situación se deteriore", dijo Lavrov a la prensa durante una visita a Israel, que considera la campaña nuclear de Irán como una amenaza a su existencia.