Teherán. La televisión estatal iraní dijo el sábado que Teherán tiene pruebas de que Washington estuvo detrás de la más reciente muerte de uno de sus científicos nucleares, en momentos en que las tensiones sobre el programa nuclear del país han aumentado a su máximo nivel.

En el quinto ataque de este tipo en dos años, una bomba magnética fue adosada a la puerta del vehículo de Mostafa Ahmadi-Roshan, de 32 años, durante la hora punta de la mañana en la capital iraní. Su chofer también murió.

La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, negó toda responsabilidad y el presidente de Israel, Shimon Peres, dijo que su país no tuvo participación en el ataque.

"Tenemos documentos fiables y evidencia de que este acto terrorista fue planeado, guiado y apoyado por la CIA", dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní en una carta entregada al embajador suizo en Teherán, según la televisión iraní.

"Los documentos claramente muestran que este acto terrorista fue perpetrado con la implicación directa de agentes vinculados a la CIA", indicó.

La embajada suiza representa los intereses de Estados Unidos en Irán desde que Teherán y Washington cortaron relaciones diplomáticas poco después de la revolución islámica de 1979.

El portavoz de Estado Mayor Conjunto iraní, Massoud Jazayeri, dijo: "Nuestro enemigos, especialmente Estados Unidos, Gran Bretaña y el régimen sionista (Israel), tienen que ser responsabilizados por sus acciones".

Irán en el pasado acusó a Israel de causar una serie de espectaculares y a veces sangrientos accidentes a su programa nuclear. Funcionarios israelíes no comentan sobre ninguna participación en tales eventos, aunque algunos han expresado públicamente su satisfacción por los contratiempos.

Sintiendo el calor de nuevas sanciones sin precedentes, las autoridades clericales de Irán han amenazado con bloquear la principal ruta de petróleo de Oriente Medio, han comenzado a enriquecer uranio en el búnker subterráneo y condenaron a muerte a un ciudadano iraní-estadounidense por cargos de espionaje.

La televisión estatal dijo que también se había enviado una "carta de condena" al Gobierno de Gran Bretaña, diciendo que la muerte de científicos nucleares iraníes había comenzado justo después de que el funcionario británico John Sawers declaró el inicio de las operaciones de inteligencia contra Irán.

Teherán ha instado al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y al secretario general del organismo, Ban Ki-moon, a condenar el último asesinato, que según dice pretende minar su actividad nuclear.

Sanciones. Las potencias de Occidente e Israel sospechan que el programa nuclear iraní es una fachada para desarrollar tecnología que lleve al país a contar con armamento nuclear. La república islámica insiste en que sus actividades sólo tienen fines civiles.

La tensión se ha incrementado entre Irán y Occidente, ya que Estados Unidos y la Unión Europea preparan medidas destinadas a imponer sanciones a las exportaciones petroleras iraníes, su sustento económico.

Tras años de sanciones internacionales que tuvieron poco impacto sobre Irán, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, firmó nuevas medidas en la víspera de Año Nuevo que si se implementan por completo, haría imposible a la mayoría de los países pagar por petróleo iraní.

Washington ha solicitado que los países reduzcan gradualmente sus compras de petróleo iraní para acceder a dispensas temporales de las sanciones.

Se espera que la Unión Europea dé a conocer medidas similares la próxima semana y anuncie un embargo de petróleo gradual entre sus Estados miembros, quienes en conjunto compran alrededor de un quinto de las exportaciones de Irán.

La combinación de medidas significa que Irán podría suspender la venta de la totalidad de los 2,6 millones de barriles al día para exportaciones y que los que depende para alimentar a sus 74 millones de habitantes.

Incluso si encuentra compradores, tendrá que ofrecer grandes descuentos, cortando sus desdeperados y necesarios ingresos.

Fuentes navieras dijeron el martes a Reuters que Irán estaba almacenando un creciente suministro de crudo en el mar -hasta 8 millones de barriles- y que es probable que almacene aún más a medida que se esfuerza en venderlo.

Irán niega que tenga problemas. "No ha habido ninguna interrupción en las exportaciones de crudo de Irán a través del Golfo Pérsico (...) No hemos almacenado petróleo en el Golfo debido a las sanciones de las que informaron algunos medios de comunicación extranjeros", dijo el funcionario de petróleo Pirouz Mousavi el viernes a la agencia semi oficial de noticias Mehr.

Irán ha amenazado con bloquear el Estrecho de Ormuz que conduce al Golfo si se imponen sanciones a las exportaciones de petróleo, y ha advertido que tomará acciones no especificadas si Washington lleva un portaaviones a través del Estrecho, una vía marítima internacional.

Estados Unidos e Israel no han descartado una acción militar si la diplomacia no consigue resolver la disputa nuclear.