Londres. Gran Bretaña lideró los llamados para imponer medidas más severas contra Irán, mientras Teherán desafiaba una resolución de nuevas sanciones de Naciones Unidas para castigarlo por su supuesto programa de armas nucleares.

El Consejo de Seguridad aprobó este miércoles una cuarta ronda de sanciones, pero Irán dijo que seguirá adelante con el enriquecimiento de uranio.

El consejo de 15 naciones aprobó una resolución que fue el resultado de cinco meses de negociaciones entre Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, China y Rusia. Con 12 votos a favor, recibió el menor apoyo de las cuatro resoluciones de sanciones adoptadas desde 2006.

Diplomáticos occidentales argumentan que esto da a la Unión Europea, Estados Unidos y sus aliados una base legal para imponer sus propias medidas mucho más severas.

"Creo que es muy importante que la Unión Europea adopte mayores medidas, que mostremos que la Unión Europea está preparada en este tema y otros para usar su peso en el mundo", dijo el secretario de Relaciones Exteriores británico, William Hague.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que "nos aseguraremos de que estas sanciones sean impuestas enérgicamente, mientras nosotros continuamos perfeccionando e imponiendo nuestras propias sanciones a Irán".

La resolución fue aprobada a pesar de los votos en contra de Turquía y Brasil. "No querríamos participar de un error de este tipo porque la historia no nos perdonará", dijo el jueves el primer ministro turco, Tayyip Erdogan, ante ministros de la Liga Árabe.

"El aislamiento no es la solución a los problemas de Irán", agregó.

Además señaló que Turquía y Brasil continuarán buscando el compromiso de Teherán, luego de alcanzar el mes pasado un pacto de intercambio de combustible nuclear, con el que esperaban evitar las sanciones.

Erdogan también anunció planes para formar una zona de libre comercio regional con tres estados árabes: Jordania, Líbano y Siria. Estas medidas se sumarían a las preocupaciones de que el aliado estratégico de Occidente esté en peligro de inclinarse hacia el este.

Acuerdo de misiles. Rusia, frecuentemente reacio a seguir el liderazgo occidental sobre Irán, dijo que las nuevas sanciones de la ONU no obligan a Moscú a abandonar un polémico acuerdo para entregar misiles tierra-aire a la república islámica.

La agencia de noticias Interfax había citado más temprano a una fuente de la industria de armas rusa diciendo que el país detendría un contrato para vender misiles S-300 a Irán debido a las sanciones.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, elogió las nuevas sanciones como un "paso positivo".

"Esperamos que este paso positivo sea seguido por acciones decisivas de otros países, incluyendo sanciones que apunten al sector energético de Irán", afirmó.

El enviado de Irán al organismo de control nuclear de la ONU en Viena dijo que las sanciones no afectarán al programa nuclear que, insiste, está destinado a fines puramente civiles.

"Nada cambiará. La República Islámica de Irán continuará las actividades de enriquecimiento de uranio", dijo el embajador Alí Asghar Soltanieh.